Sobre la guerra civil

General Francisco Franco BahamondeLa guerra civil es un fenómeno excepcional y doloroso. Por divisiones profundas, que los medios políticos normales no bastaron a remediar, nuestro país se vio forzado a la guerra de liberación. Una secesión interior contraria a la unidad, junto al progreso avanzadísimo de los medios de destrucción antisocial, provocaron la reacción de gentes de las distintas ideologías políticas, pero fieles a los principios de la civilización contemporánea. La victoria no fue de un partido; son los vencedores quienes constituyeron y constituyen, con el apoyo de incluso una multitud inmensa de los que, por azares de la contienda, no estuvieron junto a ellos, la gran comunidad que libremente rige hoy a España. Las doctrinas, las actitudes y los propósitos fueron genuinamente españoles, llenos de originalidad y de aire propio. Quien conozca a España sabe que se la calumnia al suponerla capaz de vivir de la imitación de ninguna política extranjera.

(7-XI-1944: Declaraciones a la «United Press».)

La salvación moral y material de España

Nuestro Movimiento vino a salvar a España de su destrucción moral y material, y gracias a él no nos encontramos hoy en el estado en que se debaten tantos pueblos desgraciados del mundo, que si en el terreno material registran las máximas de las hecatombes y destrucciones, es todavía mucho mayor el relajamiento en el terreno de lo moral. No son ya sólo nuestras voces las que se alzan invocando la espiritualidad; son las de los hombres más representativos del mundo las que piden la vuelta de una espiritualidad que en medio de un caos y de unas tinieblas no puede encontrarse más que bajo la luz del Evangelio.

(17-IX-1945: Álava.—Centenario de Francisco de Vitoria.)