Pablo

Cheque escolar

San José padre adoptivo de JesúsLa libertad de enseñanza se llama cheque escolar, que es el único método por el que se le retira el poder a los políticos, a los empresarios, a los sindicatos de profesores y se le otorga al único que debe poseerlo: los padres. (Eulogio López – HISPANIDAD)

Organizar con otras familias

Suele tener gran éxito organizar -con otras familias- una búsqueda del tesoro, juegos en una piscina, preparar un columpio con un neumático en un árbol, hacer un concurso de cabañas, un concurso master chef en el que se dedica una mañana a preparar distintos platos para comer y en los que se da un distintivo a la ganadora o al ganador. Un safari fotográfico con teléfonos móviles para realizar una exposición en casa haciendo una tertulia familiar comentando las imágenes desde el punto de vista artístico, oportuno, etc. (Mikel Pando – EL PAN DE LOS POBRES)

Pudor y castidad  (108)

Oscurecido. “Cuanto tuve por ventaja lo reputo daño por amor de Cristo, y aun todo lo tengo por daño, a causa del sublime conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por cuyo amor todo lo sacrifiqué y lo tengo por estiércol, con tal de gozar a Cristo” (Flp 3, 7-8). Cuando sale el Sol, empalidecen las estrellas, hasta desaparecer. Esto es sabido: cuando una persona se enamora, todas las aficiones que tenía -amigos, viajes, deportes, etc.-, todo queda relativizado, algunas aficiones siguen, otras se transforman, algunas desaparecen, y todas quedan completamente a merced del amor. (José María Iraburu)

El mundo jamás será un edén

Medito… Lo veo claro. El mundo jamás será un edén, un paraíso. Es falsa la utopía de la total felicidad humana. Quienes la propugnan, preparan el campo de concentración, la opresión colectiva, la tiranía despótica, la tecnocracia masificadora. Siempre terminan en cadenas las promesas de emancipación silabeadas por la serpiente… (José Ricart Torrens, Pbro. – AVE MARÍA)

El amor es un camino

Aunque el amor comporta siempre una dimensión de amistad, es más rico que ésta y supone la superación de una relación simplemente amistosa y su transformación en otra orientada hacia la exclusividad, con compromisos nuevos y serios, aunque aún no definitivos. El amor es un camino, un proceso en el que hay una potencialidad que exige ser desarrollada en una tendencia hacia la duración y búsqueda del bien del otro. Progresar en el amor requiere su tiempo. La alegría de amar y sentirse amado transforma toda nuestra vida, incluso los más pequeños detalles de la vida cotidiana. (Pedro Trevijano, Pbro. – INFOCATÓLICA)

El padre Solá habla del demonio (24)

Por los efectos se ve si es cosa de Dios o del demonio. Dios estas cosas no las hace sin más ni más. Estas tonterías, digámoslo así, Dios no las hace. De hecho no se sabe nunca de nadie que por milagro o así haya subido por las paredes. Que se haya caído y no se haya hecho daño, eso sí se sabe, pero subirse por las paredes de esa forma, no. Dios esas cosas no las hace. Hace cosas más serias. Entonces se ven los efectos. El efecto de esto tiene todas las trazas de ser diabólico. Si juntamente con estos accidentes espectaculares que son los que nos denotan que allí actúa un poder sobrenatural no del orden natural, sea de Dios o del diablo, si se añaden otros fenómenos que nos demuestran claramente que aquello es diabólico, o que no es de Dios, es diabólico. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)

¡Señor sálvanos que nos hundimos!

Los demás nos acompañan, están más o menos cerca, nos sirven de ayuda o de carga, pero la tormenta es personal, siempre es personal. La sufre cada uno y cada uno recibe la ayuda para salir de ella según su capacidad de pedirla, según la manera como uno se atreva a despertar al Señor, En el peligro acudimos al Señor, Porque nos parece que Dios duerme en nuestra vida. Los discípulos le despiertan: “¡Señor, sálvanos que nos hundimos!” Es una llamada de desesperación, pero también de confianza. Un grito muy cristiano, porque expresa una honda confianza en que Jesús es capaz de acallar la “tempestad”. -Las dificultades del tipo que sean- y salvar “La barca”. (P. Julio Abelaira Casal – EL PAN DE LOS POBRES)