Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

Sentido misionero de la conquista y colonización de América (18)

Devoción eucarística de los fundadores de las Américas

Juan de Arfe y Villafañe, orfebre“El (Jesucristo), para encontrarse presente a vuestro nacimiento, había infundido tal fervor eucarístico en la España de los Autos Sacramentales y de las Custodias de Arfe, dé San Pascual Bailón, y de “La Loca del Sacramento” (195).

(195). Enrique y Juan de Arfe, primorosos orfebres del siglo XVI, fueron autores de las más famosas custodias de España: Toledo, Ávila, Córdoba, etc. La de Toledo, obra maestra de Enrique, se acabó de montar en 1524, con oro y plata venidos de América, según refiere la tradición. El coste excedió al millón de maravedíes. Su peso es de 5.292 onzas. Es de estilo gótico y de forma hexagonal; consta de 260 estatuitas e innumerables columnelas góticas.

La Venerable doña María Enríquez (1450-1529), hija del Almirante Mayor de Castilla, dama y amiga, de la reina Isabel, y tía de San Juan de Ribera. Por su encendido amor al Santísimo Sacramento fue llamada por Julio II “La loca del Sacramento” y “La embriagada del vino celestial”. Construyó en Torrijos (Toledo) una suntuosa; Colegiata y otros grandes edificios para honrar a la Eucaristía. Allí se creó, bajo su patrocinio, la primera Cofradía del Santísimo Sacramento, que consiguió fuera aprobada y enriquecida espiritualmente por el Papa. Esa Cofradía fue la madre y el modelo de tantas otras que por millares poblaron después toda España, toda Europa y toda la América conquistada. De tal manera, que en las Leyes de Indias se mandaba lo siguiente: “Que cada iglesia parroquial tenga cofradía del Santísimo Sacramento para celebrar su fiesta”.

Custodia elaborada por Juan de ArfeY el mismo devoto espíritu que ardía bajo las relucientes corazas quiso transfundirlo en los pechos vuestros, para hacer de esta fe que en la Eucaristía tiene su fuerza y su centro, un punto firme de vuestra historia, un elemento básico de vuestra cultura, un dato fundamental de vuestra personalidad y un impulso para cosas cada vez mayores”.

(Radiomensaje al VIII Congreso Eucarístico Nacional de Chile, 9-XI-1941.)

Rasgos de parecida piedad señala Su Santidad en los conquistadores del Perú, los famosos Pizarro y Almagro. En su radiomensaje a los “nietos” de aquellos héroes, les hace presente la varonil devoción eucarística de quienes introdujeron la civilización en su patria. Devoción que se manifestó ya desde los albores de la conquista, en el candoroso sello con que los dos conquistadores aseguraron el pacto entre sí y con el sacerdote Luque: antes de dar comienzo a las duras jornadas que les esperan, frente al inmenso y poderoso imperio incaico, reciben los tres contratantes en sus pechos el Cuerpo del Salvador:

Filius sapiens doctrina patris (Prov., 13, 1) y prez fue siempre de la hidalguía la fidelidad a la herencia. Con la Eucaristía fortalecieron sus almas Pizarro, Almagro y Luque antes de escribir la primera página de vuestra historia (196).

(196). El 10 de marzo de 1526 el sacerdote Luque, Vicario de Panamá, y los conquistadores Pizarro y Almagro, después de una Misa que celebró Luque y en la que comulgaron los dos capitanes, firmaron un contrato tripartito. Luque, que estaba bien acomodado, sufragaría los gastos. Pizarro y Almagro llevarían a cabo la empresa, Se trataba nada menos que de la conquista del Perú. Los asociados compraron dos buques en Panamá, armas y caballos, y costeando el litoral Pacífico, dirigiéronse al famoso imperio de los incas.

Fundador de la Archicofradía del Santísimo Sacramento quiso ser el mismo Pizarro en la ciudad primogénita; almas eucarísticas fueron un Toribio de Mongrovejo, un Francisco Solano, un Martín de Porres, una Rosa de Santa María; y hoy vosotros, dignos nietos de vuestros abuelos, entre el estruendo bélico de un mundo enfurecido, corréis al Dios de los altares para suplicarle que “conceda a su Iglesia los dones de la unidad y de la paz” (Missa de Smo. Corpore Christi, Secreta)”.

(Radiomensaje al III Congreso Eucarístico Nacional del Perú, celebrado, en Trujillo, 31-X-1943.)