Pablo

Los preceptos del Decálogo

San Esteban - MártirLos preceptos del Decálogo no son imposiciones externas a la persona y tampoco son el término de la vida moral: los mandamientos no deben ser entendidos como un límite mínimo que no hay que sobrepasar, sino como una senda abierta para un camino moral y espiritual de perfección, cuyo impulso interior es el amor. (Juan Antonio Mateo – CRISTIANDAD)

Tener un Padre común

La conciencia de tener un Padre común, según San Juan Crisóstomo, nos invita a no colocar la mirada en el propio interés, sino en el de nuestro prójimo. De esta manera, el Señor elimina el odio, reprime la soberbia, destierra la envidia, trae la caridad, madre de todos los bienes… (Ángela Cabrera – VIDA SOBRENATURAL)

El triunfo final siempre de Jesús

Hoy debemos tener conocimientos existenciales, experiencias de fe, como la que tuvieron los apóstoles en la barca. Este acontecimiento del lago, ha sido una experiencia vivida por unos hombres de mar en medio de los cuales se encontraba Jesús, que atemorizados por una tempestad habían llegado al convencimiento de que habían salido con vida del trance por Él. El suceso les llevó al desprendimiento de la confianza en sus propias fuerzas, porque experimentaron lo que significa el seguimiento de Jesús: Él está en la barca y en el centro; Él sólo basta; puede suceder en torno a Él lo que sea…, el triunfo final siempre será suyo. Jesús es capaz de asegurarnos la superación del mal, de las propias limitaciones, del pecado y de la muerte. (P. Julio Abelaira Casal – EL PAN DE LOS POBRES)

El padre Solá habla del demonio (26)

Esto ya es un indicio. No lo tomaremos como un argumento, porque hemos de ir con mucho cuidado y ser muy exigentes. Por tanto exigiremos siempre que sean cosas de tipo espectacular, pero muy probado, y luego todo el conjunto de argumentos. Por ejemplo, si le ponen una medallita, y lo primero que hace es arrancarse la medalla, si le ponen un Santo Cristo por detrás de modo que no se dé cuenta y enseguida se revuelve… Pero curiosamente si ella lleva una medalla puesta y el demonio se le mete, lo primero que hace es arrancarse la medalla y tirarla. Lo primero. De manera que hay una serie de indicios por los cuales se ve. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)

Pudor y castidad  (110)

Iluminado. Al corazón que se enamora de Cristo, todas las cosas del mundo se le transfiguran y embellecen. Y así se abre a una indecible ternura universal. Y es que el Cristo Amado, en palabras de San Juan de la Cruz, “mil gracias derramando -pasó por estos sotos con presura- e, yéndolos mirando, -con sola su figura- vestidos los dejó de hermosura” (Canc. entre el alma y el Esposo). (José María Iraburu)

Criterios personales

Lentamente van conociendo los antecedentes, intereses y familia del otro, así como sus criterios personales, algo fundamental para poderse conocer y decidir si pueden atreverse a intentar vivir una vida en común. Es muy importante conocer el carácter, las creencias y el valor que el otro da a la familia. Todo ello es necesario a fin de que la elección efectiva tenga el criterio de responsabilidad y de profundidad humana, religiosa y espiritual que merece tal decisión. (Pedro Trevijano, Pbro. – INFOCATÓLICA)

Crisis de crecimiento a la “autodemolición”

Quién será el Jeremías que con nuevos trenos estremezca al pueblo cristiano ante la depravación de conventos y casas religiosas, profanaciones eucarísticas, de aldeas y ciudades, naciones y lugares de misión tocados ya por ateísmos galopantes, en un mundo de juventud encenagada con drogas alucinantes y niños degenerados y multitudes bestializadas? ¿Habremos de continuar llamando primavera a la tempestad, a la sequía y a la depredación? ¿Crisis de crecimiento a la “autodemolición”? (José Ricart Torrens, Pbro. – AVE MARÍA)