El Párroco

Crucifijo - Cáliz - Espinas* El liberalismo es la liberación de los siete pecados capitales y de las pasiones desordenadas. Es pecado.

* Hemos nacido para ser eternamente felices. Nada, ni nadie nos impide amar a Dios. Amemos a Dios.

* Ya se sabe que “el hábito no hace al monje, ni el lugar de santidad”. Pero ayudan a ser santos el hábito y el lugar.

* Hay quienes dicen que debemos volver al Evangelio. A mí me da en la espina, de que son personajes que no han leído nunca el Evangelio.

* El futuro llegará y pasará. Vivamos el momento presente, el día y día, trabajando intensamente por la salvación eterna de las almas.

* El egoísmo, que es amor desordenado a uno mismo, es pecado. Amarnos a nosotros mismos, más que al prójimo, por amor de Dios es virtuoso.

* En estos tiempos de confusión y corrupción, no basta con tener las ideas claras; es necesario tener un corazón puro y el alma siempre en gracia de Dios.