María y Jesucristo encadenado

El Párroco

* Estoy convencido que las oraciones que suben la Cielo, calman la justa ira de Dios. Oraciones de almas sencillas y humildes están convirtiendo a muchos pecadores.

* La crisis de nuestros tiempos es espiritual. Se solucionará con armas espirituales: Fe, esperanza, caridad, Santa Misa, humildad, penitencia, oración, rosarios… ¡Jesús en Ti confío!

* “No eran todavía las almas de los sacerdotes las que me atraían, sino la de los grandes pecadores. Me abrasaba el deseo de librarlas del fuego eterno” (Santa Teresita del Niño Jesús).

* El Arzobispo de Oviedo Monseñor, Jesús Sanz, ha dicho: “Hay cifras que indican que en los últimos 60 años se han admitido a trámite 44.500 casos de abusos de menores. Perpetrados por sacerdotes, 36.

* Moisés dijo a los israelitas que iban a entrar en las naciones prometidas que: “Incluso prendieron fuego a sus hijos e hijas en honor de sus dioses”. Hay abortos provocados en que los niños son “quemados”.

* El Cardenal Maunimg escribió: “Los jesuitas atacaron, rechazaron y derrotaron la revolución de Lutero… predicaban sólo a Cristo y a Cristo crucificado”. Ese debe ser nuestro programa. Combatir los nobles combates de la fe.

* La ideología imperante quiere reducir a la mujer a mero animal sexual, al servicio de los bestias. La mujer es madre, esposa, hija, hermana, nieta, abuela. La mujer es el centro de la vida. Es imagen y semejanza de Dios.

* “Esta propensión a lo trascendente y a la aversión por lo inmanente fue lo que capacitó al español para romper el estrecho marco de la vida medieval europea, para vencer el particularismo de los señores feudales, de las ciudades y de los gremios, de los cismáticos y de los individualistas, descubrir nuevos países, dar la vuelta al mundo y unir a innumerables pueblos de distintas razas e idiomas en un inmenso imperio universal católico, que se concretaba en: un Dios, una fe y un Imperio” (Karl Vossler).

* La Jerarquía Católica debe convocar la Última Cruzada. El Sumo Pontífice, cardenales, obispos y párrocos, deben espolear a los católicos a marchar voluntariamente a los hospitales, ambulatorios, residencias de ancianos. enfermos especiales, casas particulares… Para cuidar a los atacados por el virus.
CRUZADA DE CARIDAD CON LA VIRGEN MARÍA.