Nuestra Señora del Pilar, Patrona de la Hispanidad

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

 La Hispanidad, firme y prometedora realidad (35)

“El Pilar de una dilatada y gloriosa estirpe” (1)

“Ella, la Santísima Virgen, fue la que tomó posesión de nuestro suelo bendito, viniendo en carne mortal a Zaragoza y haciéndonos el rico don de su columna, que debió serlo de la fe inquebrantable de nuestra raza, que por ella la aclama su Jefe y Cabeza”.

(Cardenal Gomá, 11-IX-1926).

Hemos seguido, paso a paso, con Pío XII, las líneas generales que dibujan la Hispanidad, No nos queda sino completar, el magnífico cuadro con la dulce silueta de María, que Pío XII ha llamado “Reina de la Hispanidad”.

¿Por qué la fiesta de la Hispanidad se celebra precisamente el 12 de Octubre, día consagrado al culto de Nuestra Señora del Pilar? ¿Qué título presenta la Virgen aragonesa sobre las de otras regiones españolas, que le dé primacía—reconocida por el Soberano Pontífice—sobre todas ellas para patrocinar al bloque hispanoamericano?

En primer lugar, el providencial hecho de que América fue divisada por primera vez precisamente el 12 de octubre. Como si la Virgen hubiese querido mostrar así, que acogía bajo su maternal manto del Pilar, las razas que en aquel día se encontraban y que debían ser los gérmenes de la futura Hispanidad.

Pero, sobre todo, es que el Pilar va unido a Santiago, y Santiago a la fe de España, y ésta fe es la que dio el impulso a las naciones ibéricas para arriesgarse en el mar tenebroso en busca de nuevas tierras, y después de descubiertas, para asimilarlas a la civilización cristiana; y tal civilización es, finalmente lazo sagrado que une a la Hispanidad.

También es porque, si cada región de España honra a la Santísima Virgen bajo una particular advocación, la patria española no tiene en común otra Virgen que la del Pilar, honrada, por todos los hijos de la península. Y en este amor a Nuestra Señora del Pilar, como Madre común, se unen a la Madre Patria sus hijas americanas, aclamando toda la Hispanidad a la Virgen de Zaragoza como Reina y Señora. Así lo decía, en frase hermosa, un prelado uruguayo, Mons. Alfredo Viola, actual Obispo, de Salto, cuando se celebró el XIX centenario de la venida de María a Zaragoza.

“Mientras yo escribo estas líneas para el número extraordinario con que “María milagrosa” conmemora el XIX Centenario de la visita personal de María Santísima a España, trabaja activamente en Montevideo una Junta constituida para celebrar dignamente en Uruguay la misma conmemoración gloriosa. ESTO PRUEBA QUE LAS NACIONES HIJAS DE ESPAÑA PIENSAN, SIENTEN Y AMAN COMO SU MADRE. España es un planeta que gira alrededor del Pilar zaragozano; Y LAS REPUBLICAS CATOLICAS DE AMERICA SON ASTROS QUE LA ACOMPAÑAN EN CORTEJO DE LUZ Y DE AMOR”.

De tal manera que el Pilar puede ser considerado símbolo de la fraternidad entre todos los pueblos hispanos, como escribía el llorado Cardenal Caro, cuando era aún Obispo de La Serena (Chile).

“Nuestra Señora del Pilar ha protegido visiblemente en la pasada guerra civil a la ciudad de Zaragoza. Ha mostrado su amor de Madre sobre toda esta tierra española, que tanto ha enseñado a amar a la Madre de Dios en nuestro continente americano, descubierto por Colón precisamente el 12 de octubre, día dedicado a honrarla con el título de Nuestra Señora del Pilar. Anhelamos con todo nuestro corazón que la devoción a Nuestra Señora del Pilar se extienda por España y por toda la América española COMO SIMBOLO DE SAGRADA UNIÓN Y COMO PRENDA DE PERPETUA PREDILECCION Y AMPARO”.