Sagrada familia, San José besando al Niño Jesús

Padre Manuel Martínez Cano, mCR.

Estamos en la cueva de Belén, “el piso” de Jesús María y José. Contemplamos a la Sagrada Familia. los ojos se van insistentemente hacía el Niño envuelto en pañales; las manitas quieren encontrar el rostro de su Madre; sus ojos iluminan la cueva; hace frío. San José lo coloca al Niño en sus brazos que hacen de cómoda. José lo mira y remira ¡Está entero! Lo besa como a su Dios y cómo a su Hijo. El rostro de la Virgen María, más hermoso que el sol contenta a José y a su Hijo. Es la Madre de Dios, la criatura más hermosa del Cielo y la Tierra.

No sabemos si la Virgen llora o ríe. Parece que va a reventar de amor. San José entrega el niño a su Madre ¡Hijo mío y Dios mío! suspira la Virgen. Y lo coloca en su dormitorio de paja, pero no se duerme, cree que ya está en el Cielo. Los ángeles entonan canciones celestiales, pero el Niño solo contempla la hermosa del Cielo y la Tierra ¿Y San José? Está estático o en estasis. El esposo de la Madre de Dios y Padre virginal de Dios hecho hombre. El Niño Jesús ríe pícaramente al contemplar a sus padres. Los pastores disculpen quién de ellos se lleva a su casa a la Sagrada Familia. San José interviene diciéndoles que el Padre del Cielo lo ha querido así y que se quedan en la cueva de Belén.

Pastores y ángeles han hecho una coral y no paran de cantar. Parece un Cielo. también una Tierra por los pastores. el Niño Jesús acaricia a su Madre y su padre Virginal lo tiene cogido de sus manos. Cantan: “Gloria a Dios en las alturas y paz a los hombres de buena voluntad. María guardaba todas estas cosas en su corazón. La Virgen Purísima ¡Siempre pura! No perdió su virginidad en el parto de Jesús. Siempre pura, siempre Virgen. Antes del parto, en el parto y después del parto la Virgen no perdió su virginidad.

Nada se piensa más dulce,
Nada se canta más suave,
Nada se escucha más grato,
Que Jesús Hijo del Padre

¿Dónde está el Nacido Rey de los judíos? ¿Porque hemos visto su estrella en el Oriente y hemos venido para adorarle? Los Magos de Oriente tendrán que hacer cola para contemplar al Hijo de Dios hecho hombre y a San José padre virginal de Jesús nuestro Salvador.

Nuestra Santa Madre Iglesia honra mucho a San José por ser esposo de María y padre virginal de Cristo. Pío IX, lo proclamó en 1870, Patrono de la Iglesia Universal. Por su admirable pureza, se invoca especialmente a San José para tener esa virtud. Es el Patrono de la vida en interior, por haber pasado la vida en compañía de Jesús y María. Vida de fe, humildad y de trabajo. Por este título, es Patrón de los obreros.