Protocolo de la entrega de llaves del Reino de Granada a los Reyes Católicos

JEAN DUMONT, Historiador francés

ISABEL LA CATÓLICA, LA GRAN CRISTIANA OLVIDADA

Al cuidado de los moros y de los judíos

Cuando conquistó Granada al Islam, rehusó y rehusará hasta su muerte la conversión forzada. Y ella rescató, para liberarlos, a todos los esclavos moros hechos durante la reconquista (mayo de 1492). El mismo año, la última de todos los monarcas europeos (Inglaterra, 1290; Francia, 1303; Alemania, 1348), habiendo creído necesario expulsar a los judíos, aprobada solemnemente en esto por el Consistorio romano, el papa y la asamblea de doctores de la universidad de París, exigió que los judíos fuesen respetados durante su éxodo. Como ella había atentamente exigido hasta entonces que fueran en todo respetados, los judíos de España se lo agradecieron con afecto en una carta enviada en 1487 a sus correligionarios de Roma en la que dan a Isabel el título de “reina justa y cristiana”. Garantizó un trato muy favorable a los judíos conversos o que volvieran libremente del exilio para convertirse. Hecho poco conocido: del total de judíos que había en España en ese momento, unos 200.000, más de 100.000 se convirtieron o volvieron para convertirse y fueron acogidos. Hecho que da testimonio de ausencia total en Isabel de racismo antisemítico y de su irradiación cristiana.