Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo

Mi Carne es verdadera comida y mi Sangre es verdadera bebida (Gn 6, 55). Esto es mi Cuerpo. Este es el cáliz de mi Sangre que será derramada por vosotros (Mt 26, 26.28; Me 14, 22.24; Lc 22, 19-20; 1ª Co 11, 24-25). Quien comiere de este pan o bebiere de este cáliz indignamente será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor, pues el que sin discernir come y bebe el Cuerpo del Señor, come y bebe su propia condenación (1ª Co 11, 27.29).

Si Cristo no estuviera realmente en la Eucaristía, Cristo mismo nos habría engañado, o bien una autoridad tan infalible como la suya, nos habría de explicar sus palabras. Esta autoridad es el Papa y el Papa está con Cristo. Luego Cristo está en la Eucaristía.