Montserrat
Ingratitud de las almas elegidas
Cuando me quedé en la adoración entre las 9 y las 10, se quedaron también cuatro hermanas más. Al acercarme al altar y empezar a meditar la Pasión del Señor Jesús, un terrible dolor inundó mi alma a causa de la ingratitud de tan grande número de almas que viven en el mundo, me dolía especialmente la ingratitud de las almas elegidas particularmente por Dios. No hay modo de expresarla ni de compararla. Al ver esta más negra ingratitud como si el corazón se me desgarrara, me abandonaron completamente las fuerzas físicas y caí con la cara al suelo sin reprimir un llanto irrefrenable. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)
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“Los obispos, por cuatro veces, en otros tantos documentos colectivos, pidieron a los católicos que aceptasen la nueva situación y reconocieran la autoridad y las instituciones del nuevo orden político. Esas eran las orientaciones que venían de Roma. Defender en lo posible los derechos de los católicos y de la Iglesia, pero dentro de la legalidad y aceptando la autoridad establecida” (p. 38). (Carmelo López Arias – Razón Española)
Una dependencia externa de las inferiores a las superiores, cuyas atribuciones disminuyen en intensidad a medida que aumentan en extensión, o la autarquía para regir y manifestar su vida con independencia en todo lo que abarca su órbita propia, y conforme a la manera especial de ser y de sentir, y hasta de aplicar las doctrinas comunes, que produce la variedad opulenta de caracteres, prueba de la originalidad fecunda que seca la unidad rígida y simétrica del centralismo, que mata la belleza de la vida. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)
Según Payne, se unió a la rebelión cuando juzgó que era más peligroso que no hacerlo, sobre todo tras el asesinato de Calvo Sotelo. A diferencia de los revolucionarios frente populistas, Franco consiguió la unidad de su retaguardia, logrando acabar con las disidencias de los falangistas de Manuel Hedilla y del carlismo de Fal Conde. Aunque nunca simpatizó en realidad con José Antonio, aprovechó el programa falangista para la creación del partido único, FET de las JONS, «un factor determinante en su victoria”. (Pedro Carlos González Cuevas – Razón Española)
Y ved ahora, señores, como la limitación del ser finito, de su fin peculiar y extrínseco, de la naturaleza de la persona inteligente y libre, y del orden moral que la enlaza con Dios, de su derecho supremo a alcanzar su destino por sí misma, del de excluir al que trate de impedírselo y del de juntar sus fuerzas con las demás personas para alcanzarlo, que origina la persona colectiva, de su variedad y coexistencia, de la necesidad de su jerarquía interior, y de la unidad religiosa y moral como ley íntima de todas. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)