Rvdo. P. José María Alba Cereceda, S.I.
Meridiano Católico Nº 265, octubre de 2001

Mes del Rosario

esteban-murillo-la-virgen-presentando-el-rosario-a-santo-domingo.jpgEl tema central del Rosario atrae nuestra atención en este mes de octubre, La Iglesia quiere que tengamos en gran estima esta devoción popular. La Virgen Santísima le enseñó a santo Domingo el rezo del rosario para que el pueblo se vea libre de las herejías albigenses y se mantenga fiel a la Iglesia. La misma Virgen Santísima, Madre y Maestra, enseña al pueblo la plegaria del rosario en todas las apariciones modernas y aparece en ellas con el rosario entre las manos. Ejerce su oficio de Maestra del pueblo cristiano para que éste se vea libre de las herejías del naturalismo y del progresismo, y para que se mantenga por medio de la devoción popular entrañada en el rosario, fiel a las enseñanzas tradicionales de la Iglesia. El rosario de antorchas, la práctica de los cinco primeros sábados con la meditación de los misterios del rosario, la peregrinación a un santuario mariano mientras se reza el rosario, son los me- dios más aptos para que el pueblo fiel siga firme en la verdad revelada, levante su amor a la Virgen Madre, que es la puerta del cielo y el único camino para llegar a Jesucristo nuestro Señor.

“España va bien”, suele decirse. Será así, según el cristal con qué se mira. Pero si la miramos sin ningún cristal, sino con la luz de Quien dijo: “Yo soy la Luz del mundo”, ciertamente España camina por la senda de la irreligión y de su ruina. Crimen legal abominable del aborto. Aceptación de los medios anticonceptivos. Profanación de las fiestas religiosas y del domingo. Caída vertical de los nacimientos, con lo que España se convierte en la nación de más baja natalidad del mundo. Los crímenes del terrorismo. La inmoralidad de espectáculos, costumbres, modas, la ridiculización de las cosas sagradas. El vacío de vocaciones, la penetración de las sectas y de las drogas. El progresismo mundano dominante en los ámbitos religiosos y cien calamidades más. Cada uno de estos elementos es suficiente para destruir una nación. Pues todos ellos juntos, ¿qué mal no harán?

Por eso resuena con más actualidad que nunca la exhortación de la Virgen María a san Antonio María Claret: “Antonio, en el rezo del rosario está la salvación de tu patria”. El rosario recitado con devoción, en particular, en familia, en grupo, pero siempre con esa intención especial que nos señaló la Virgen María: la salvación de España.

Si España se salva de la impiedad y de la podredumbre moral que la tiene aherrojada, volverá a ser la nación misionera, la nación de los grandes teólogos católicos, la nación consagrada a la Virgen María para [levar su nombre santo a todo el mundo.