Madre Rafaela Mª de Jesús Hostia - 17Yo estaba contenta porque quería que mi corazón solo fuera para Jesús. Pronto me iba a descubrir Jesús dónde me quería. Mis padres tenían que hacer un viaje a Madrid y nos llevaron con ellos a mi prima Elena Ballesteros y a mí. Me hacía mucha ilusión visitar a la Madre Maravillas para pedirle su ingreso, por lo que le dije a mi prima que me gustaría madrugar al día siguiente para visitar el convento del Cerro de los Ángeles, pero ¿cómo madrugar sin un despertador? Quería salir muy temprano para que mis padres no nos echaran de menos y estar de vuelta antes de que se levantaran. Se nos ocurrió entrar en una relojería, pedir un despertador de prueba y dejar la dirección del hotel donde nos hospedábamos. Dijimos al relojero que al día siguiente se lo pagaríamos o se lo devolveríamos. Todo nos salió bien. Llegamos al Cerro, pude hablar con la Madre, que me dijo que en el Cerro estaban completas, no había sitio para mí, pero que en Granada había unas monjas que eran muy buenas y allí podría entrar. Me despedí y volvimos al hotel antes de que mis padres se dieran cuenta de que habíamos salido. Este era el secreto más importante que tenía con mi amiga. ¿Y tú que secretos tienes con tus amigos? ¿Te ayudan a ser cada día un poquito mejor o a ser un poco rebelde?