El Párroco

San Eulogio de Córdoba - Presbítero y Mártir*Vivir con la disposición firme de entregar la vida a Dios es martirio. Señor, enséñame a ver la vida, como la veré en la hora de mi muerte.

*Cuántas vueltas se están dando, para afirmar que no hay ley que obligue al hombre. Sí, hay una Ley divina que obliga a todos. Porque hasta la caridad, sin ley, lleva a la corrupción. Como lleva al rigorismo la ley sin caridad.

*Los niños cuando juegan al fútbol quieren ser el más famoso y discuten cuando dos quieren ser el mismo jugador. Con los mayores pasa lo mismo. Como no somos nada, queremos llamar la atención. Los santos no llamaban la atención. Vivían para Dios.