Pablo

 Pudor y castidad  (70)

Santa Benita Cambiagio - FundadoraLa castidad es fácil para quien vive realmente la vida de la gracia. Extrañamente, a veces los pecadores y los santos coinciden en decir que la castidad es virtud muy difícil, claro que unos y otros hablan con fines contrarios. Los primeros lo afirman para excusar sus caídas; los segundos para exhortar a la oración y a la vigilancia. Fácil y difícil son términos muy relativos, cuya veracidad en cada caso dependerá del contexto. La castidad es virtud bastante fácil, al menos si se compara con otras virtudes cristianas que han de vencer enemigos más poderosos y perdurables: soberbia, vanidad, avaricia, pereza, etc. Si el cristiano se libera, como es debido, de los hábitos mundanos erotizantes, y sigue una vida verdaderamente cristiana, con oración y sacramentos, virtudes, trabajo santo y santo ocio, la castidad es perfectamente posible. El mundo está muy malo, muy podrido de lujuria; pero Dios concede siempre a sus hijos, y de modo sobreabundante, la gracia que necesitan en cada circunstancia y época: “bien sabe vuestro Padre celestial -nos dice Cristo- que de todo eso tenéis necesidad” (Mt 6, 32). (José María Iraburu)

El programa de los modernistas

En efecto. ¿Y de quién aprendimos esas costumbres? ¿Quién nos ha enseñado a ejercitar una hermenéutica de la sospecha sobre el pasado y apreciar nuestra iluminación presente? ¿Cómo aprendimos a considerar, no el tiempo de Jesucristo, sino nuestro propio tiempo, como la plenitud de los tiempos? En mis libros sobre la Ascensión ya he dicho mucho de lo que quiero decir sobre el mito del progreso, al que el obispo de Metz obviamente se suscribe. Añadiré aquí, sin embargo que desde los años 60 este mito ha penetrado profundamente en el catolicismo, habiendo encontrado cincuenta años antes una vigorosa expresión en El programa de los modernistas (1907). (Douglas Farrow)

Herejías gnósticas

El origen de los errores gnósticos es el momento en que Adán y Eva, persuadidos por la serpiente malvada a no confiar en la palabra de Dios, sino intentar “ser como Dios” (Gén. 3, 5), tomar el control, tomar el lugar de Dios, comieron del fruto prohibido, el fruto del conocimiento, transgrediendo el mandamiento de Dios. Desde los albores del cristianismo, las herejías gnósticas fueron atacando a la Iglesia. La masonería tuvo varias formas en varios tiempos y lugares, por lo general correspondiendo a la descripción de las sectas gnósticas. Los Papas condenaron la masonería repetidas veces, y la interdicción absoluta para los católicos de pertenecer a ella sigue siendo vinculante, a pesar de que a veces cierta “cultura del encuentro” prefiere olvidarla. (María Virginia Olivera de Gristelli – CÁRITAS in VERITATE – INFOCATÓLICA)

Verdad por la Mentira

En 2017, hemos celebrado el centenario de las apariciones de  Fátima, en unas circunstancias de  gran necesidad de oración, para  que sepamos defender los principios y valores de la civilización  cristiana, frente a quienes tratan  de subvertirlos hasta el extremo, cambiando la Verdad por la Mentira, el Amor por el Consumismo y la Libertad por la Manipulación. (Carlos González Flórez – EL PAN DE LOS POBRES)

María es la mejor cristiana

Es María ciertamente la mejor discípula y seguidora que ha tenido Cristo. De continuo guardaba y meditaba las palabras y enseñanzas de su Hijo. Como fiel cristiana permaneció siendo parte activa de la primitiva comunidad de la Iglesia. Cada vez que acudimos a María, porque queremos ser mejores cristianos, escucharemos de sus labios la misma indicación: “Haced lo que Él os diga”. Estando Cristo y María siempre juntos, si queremos ser cristianos, no podemos por menos de ser marianos. Pero nunca podremos ser marianos en detrimento de Cristo, que eso sería tanto como herir a María en el Niño de sus ojos. (The Dreamer – FAMILIA MARIANNHILL)