El Párroco

Santa María Rosa Julia Billiart - Fundadora*Nuestras democracias hedonistas quieren pudrirnos con placeres, vicios y pecados gravísimos. “No temáis”, nos dice el Señor. Él siempre está con nosotros para defendernos y alcancemos la perfección cristiana, la santidad.

*Las personas somos limitadas, imperfectas. Pero podemos hablar y amar a Dios, infinito en sus perfecciones y eterno en su amor Trinitario. Es la oración cristiana, que nos hace amigos de Dios Hijo, hijos de Dios Padre, y templos vivos de Dios Espíritu Santo.

*San Manuel González García decía: “Yo no quiero ser obispo de la sabiduría, ni de la actividad, ni de los pobres, ni de los ricos, yo no quiero ser más que el obispo del Sagrario abandonado”. Hermosa lección que deben aprender algunos (o muchos) eclesiásticos. Y además fue el obispo de los pobres, de los niños y de los ricos.