Isabel

Escuela única estatal

San Román Adame Rosales - Sacerdote y MártirLa llamada “alternativa para la enseñanza” es un asalto del totalitarismo marxista para estructurar la enseñanza al servicio del Estado. Y los católicos, por derecho natural y por las exigencias de nuestra fe, no podemos aceptar la escuela única estatal. “Son demasiados hijos para un solo padre, el Estado”, decía Clemenceau. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

El comunismo es la entronización del hombre

Rusia encarna la fe en el hombre que desconoce a Dios o que reniega de Él, tal la médula espinal del ateo o del apóstata, el non serviam satánico. Es la construcción de la ciudad del hombre sin los cimientos en la de Dios, a espaldas de la civitas Dei; la entronización de la humana realeza en donde debería elevarse la Realeza de Jesucristo y de su Santísima Madre Y en tanto que el Reino de Dios es también su Iglesia, la ruptura con ella es la negación práctica de las verdades que proclama. De donde hay que volver al cisma de Oriente. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

  Castigadme en esta vida (47)

San Jerónimo dice: “¿Qué es lo que indica ver que el médico observa que el enfermo tiene corrompidas las carnes y no las opera? Designa que lo desahucia y lo abandona a la muerte”. Ay de aquellos pecadores a quienes Dios cesó de hablar y se les muestra como si no estuviera airado… Por esto el dicho popular acierta: “Castigadme, pero perdonadme, bien sé yo que he pecado”. Si os ofendiere, castigadme en esta vida porque no siéndolo acá en el tiempo, tendré que serlo en el otro mundo y por la eternidad. (Jaime Solá Grané)

Las obras del hombre siempre son malas (Lutero)

Lutero concluyó que el hombre no puede hacer nada para merecer la salvación. Sus obras no solamente no le ayudan, sino que son positivamente malas, por buenas que parezcan al mundo. Todo lo que hace el hombre es malo y, por lo tanto, el hombre, en lo más hondo de su ser es, ni más ni menos, pecado. Según la Iglesia, la naturaleza humana tiende al pecado, a menos que haya recibido la gracia del bautismo, una gracia no solamente capaz de rectificar la debilidad de su naturaleza, sino también de conseguir que viva una vida sobrenatural, o sea, superior a lo meramente natural. Pero la Iglesia niega rotundamente que la caída (el pecado original) haya corrompido totalmente la naturaleza humana. El hombre, aunque herido, aunque cojo moralmente, sigue siendo bueno en el meollo de su ser. (Frederick D. Wilhelmsen – VERBO)

La mujer

Edith Stein

No quiero tocar aquí las actividades de la mujer no casada en el hogar, que sustituye o ayuda a la señora de casa en el ámbito de sus deberes. Esto no supone ningún problema, ya que se trata de un trabajo específicamente femenino, aunque su puesto en la casa conlleve especiales dificultades y exija a veces actitudes nuevas tanto en ella como en la señora de la casa. Es más importante clarificar la importancia de las profesiones fuera de casa, que tan ampliamente se han discutido y que poco a poco se han abierto a las mujeres.

Democracia inexistente

Efectivamente, se abusa tanto de la palabra democracia, que funciona como una religión política o de la política, de modo que se aplica a cualquier cosa: es democrático lo que llama así quien pronuncia esa palabra mágica. Decía Maquiavelo que, si Il principe no es religioso, debe parecer que lo es según la religión de los ciudadanos, y son raros los gobiernos, partidos, gobernados y súbditos administrados que no presumen de demócratas; y muchos menos los que se atreven a negar o renegar de la inexistente democracia real existente formalmente que predica el pensamiento único socialdemócrata. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)

Sentido religioso

Era España la única nación que en el occidente europeo podía erguirse, limpia la frente y serena la mirada, ante la santa Rusia, para oponerle un sentido religioso mucho más auténtico, porque sin desconocer la importancia de la contemplación -¿podría desconocerla la nación de Santa Teresa de Jesús y de San Juan de la Cruz, de San Pedro de Alcántara y de fray Juan de los Ángeles?-, sabía intensificarla hasta el extremo de hacerla fructificar en acción.  (Osvaldo Lira – VERBO)