Montserrat

Romper la Nación española

San Fray María Rafael ArnáizLos objetivos de la banda terrorista siempre han sido claros: romper la Nación española y acabar con la igualdad y libertad de todos los españoles para lo que se sirvió del terror en sus diversas manifestaciones (asesinatos, secuestros, chantajes, extorsiones sistemáticas…). Esta tesis aparece sobradamente demostrada y argumentada en los trabajos de Abascal, Otaola e Iturgaiz, no sólo en las obras que estamos analizando, sino también a través de sus colaboraciones en prensa (por ejemplo, en Libertad Digital). (Alfredo Crespo Alcázar – Razón Española)

Historia de Cataluña

Sin la historia de Cataluña, por ejemplo, y aún no teniendo en cuenta más que la política externa, habría que suprimir no sólo uno de los ejércitos de la Reconquista, el que salió de la Marca hispánica, sino la conquista de las Baleares, la dominación del Mediterráneo; y quedarían sin su base principal las expediciones a Orán, a Túnez y a Argel y la influencia en África; habría que restar las conquistas de Italia, y, por lo tanto, las rivalidades que ocasionaron con Francia, que nos llevaron a Pavía y a San Quintín, y que influyeron tan decisivamente en toda la historia posterior, y hasta habría de prescindir de la jura sagrada de Gerona y de las hazañas del Bruch, y la historia general de España quedaría cercenada e incomprensible. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

El Magisterio de la Iglesia

Hay que deducir de aquí una consecuencia importantísima: el núcleo de derecho natural que permea la libertad de expresión exige que ésta sea conceptualizada como un derecho (especialmente frente al Estado) de emitir ideas y opiniones con sujeción a todos los criterios de verdad y rectitud reconocibles. En circunstancias normales, en un país católico, también es criterio (regla próxima) el Magisterio de la Iglesia en materias religiosas y morales. (Julio Alvear Téllez – Verbo)

Rabia de Satanás

Hacia el mediodía entré un momento en la capilla y otra vez el poder de la gracia golpeó mi corazón. Mientras permanecía en recogimiento, Satanás tomó un tiesto de flores y con rabia lo tiró al suelo con toda su fuerza. Vi toda su furia y su envidia. No había nadie en la capilla, así que me levanté y recogí el tiesto roto y replanté la flor, y quise ponerla rápidamente en su lugar antes de que alguien viniera a la capilla. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

Pecado de Liberalismo

Sabido es que hay pecados de los cuales nos hacemos reos, digámoslo así, no por verdadera y directa comisión de ellos, sino por mera complicidad o connivencia con sus autores. Siendo de tal naturaleza esta complicidad, que llega muchas veces a igualar en gravedad a la acción pecaminosa directamente cometida. Puede, pues, y debe aplicarse al pecado de Liberalismo cuanto sobre este punto de complicidad enseñan los tratadistas de Teología moral. Nuestro objeto no es más que dejar apuntados aquí brevemente los principales modos con que acerca del Liberalismo se suele contraer hoy día esta complicidad. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Campaña solapada

Es bien sabido que el modo de formular las preguntas predetermina en buena medida las respuestas, sobre todo cuando se sorprende a los encuestados y no se les concede tiempo y medios para adentrarse de lleno en la cuestión y formarse un juicio propio, sereno y bien fundado. Ocurre, más bien, que la realización de tales encuestas suele ir precedida de una campaña, abierta o solapada, a favor del divorcio, según la conocida táctica de crear un clima y aducirlo seguidamente como causa de legislación.  (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

El espíritu se autoposee

La autoposesión humana en la que consiste la libertad requiere de la comunicación -de la vida común- de los hombres. Esta vida común es ordenada por la justicia y tiene como condición posibilitante un cierto orden de las pasiones. En la medida en que la voluntad se dispone bien en el orden de las pasiones y de la vida social es posible que realice de modo más perfecto el acto interior por el cual el espíritu se autoposee. (José Luis Widow – Verbo)