Padre Martínez Cano, m.C.R.

virgen de Montserrat*Hace cuarenta años el padre Alba nos dijo: “El problema que vais a tener no va a ser con los alumnos, sino con padres que han renunciado a educar a sus hijos”.

*En su primera carta, San Juan dice: “En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos”. No confundamos el amor, la caridad cristiana, con el filantropismo. O el buenísmo. Amamos a los pobres si cumplimos los mandamientos de la Ley de Dios y las obras de misericordia.

*San Pedro, dijo a “los jefes del pueblo, los senadores y los letrados; entre ellos, el sumo sacerdote Anás, Caifás y Alejandro, y los demás que eran familia de sumos sacerdotes… quede bien claro a todos vosotros y ya todo Israel que ha sido (curado) en nombre de Jesucristo Nazareno, a quién vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos: por su nombre se presenta éste sano entre vosotros”. Señores eclesiásticos hablen claro. “Bajo el Cielo no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos” del infierno, de eternos sufrimientos.