Monseñor José Guerra Campos
Separata del “Boletín oficial del Obispado de Cuenca”
Núm. 5, mayo 1986

guerra camposDespués de 1975 los informes oficiales de la Conferencia registran un hecho notorio. Varias ramas de Acción Católica desaparecen prácticamente en la mayoría de las diócesis. Con algunos dirigentes y militantes de los movimientos aludidos se nutren las «Comunidades Populares», que se instalan tranquilamente en la independencia respecto a la Doctrina y a la Disciplina jerárquicas. En algunos movimientos que siguen vinculados a la Jerarquía, ésta comprueba, en 1978, que en más de la mitad de sus pocos miembros abundaban: desviaciones de la Fe en Cristo y la Iglesia, criterios marxistas para la sociedad y para la reforma de la misma Iglesia, ascripción a la «Iglesia» extra jerárquica y a «cristianos por el socialismo», rechazo (en uno) de la confesionalidad cristiana, anomía sexual en la formación juvenil.

Lo más significativo históricamente es que, llegado el tiempo de la libertad y la comprensión, apenas hay presencia de los militantes en los ambientes civiles, cuando era más necesaria. En compensación, en alguna rama de Acción Católica y sobre todo en ámbitos de vida apostólica menos ligados a organizaciones oficiales, actúa según el espíritu de la Iglesia un copioso caudal de militantes.