Padre Martínez m.C.R.
* La multiculturidad moderna es la antigua Torre de Babel. Millones de personas amontonadas y nadie se entiende.
* No seamos tontorrones, a Dios no podemos engañarlo. La Iglesia y el mundo necesita santos. ¡Aquí estoy, señor, para hacer tu voluntad!
* A la oración no vamos sólo a aprender cosas, aunque aprendamos, vamos a «sentir y gustar de las cosas internamente» (San Ignacio).
* Los niños suelen decir la verdad espontáneamente. Los mayores, a veces disimulamos, para quedar bien con el prójimo. Nos olvidamos que quedamos mal ante Dios.
* Solemos distraernos en la oración: preocupaciones, recuerdos… atácalas con jaculatorias: ¡Jesús te quiero! ¡Madre mía ayúdame! ¡San José edúcame!