Madurez del pueblo español y la firmeza institucional

Francisco Franco y su mujerLa violencia de una pequeña minoría, postulada desde el exterior, que a nadie y a nada representa, se ahoga en la madurez del pueblo español, cuya serenidad y confianza se asientan en la seguridad de que los órganos del Estado administran justicia y aseguran el orden bajo el imperio de la Ley. Las instituciones han funcionado insertadas en nuestro pueblo.

Ante una situación en que el mundo está aquejado de tensiones y amenazado por la insuficiencia y encarecimiento de la energía, hemos de aunar los esfuerzos que permitan combinar nuestro constante crecimiento con la distribución equitativa que exige nuestra justicia social.

La vitalidad de nuestras Leyes Fundamentales ha respondido al mantenimiento de la paz y disciplina internas y a la confianza general que en ellas se tenía puesta. Lo que bajo otro Régimen hubiera constituido la fragilidad y alteración profunda de todo un Sistema, en nosotros sirvió para robustecer nuestros ideales y unir a los españoles para su cerrada defensa. No ha habido siquiera que acudir a las medidas de excepción que las Leyes contemplan, porque del orden y la paz respondieron la confianza y el anhelo de todos los españoles.