Obra Cultural

  1. Máxima importancia del Sacramento de la Eucaristía

Jesucristo en la EucaristíaEl sacramento más augusto es la Santísima Eucaristía.

En ella está el mismo Cristo nuestro Señor.

En ella Cristo es ofrecido a Dios Padre, por ministerio del sacerdote, y es recibido en comunión.

Por ella vive y crece la Iglesia.

El Sacrificio Eucarístico hace presente a través de los siglos al Sacrificio de la Cruz.

Es la cima y la fuente de la vida cristiana, y del culto.

Significa la unidad del Pueblo de Dios, y la realiza.

Los otros seis sacramentos y todo el apostolado eclesiástico se une estrechamente con la Eucaristía.

  1. Los fieles:

tengan en gran veneración a la Santísima Eucaristía;

tomen parte muy activa en este Santísimo Sacramento;

recíbanle con la máxima devoción y frecuentemente;

y con suma adoración le den culto.

  1. ¿Quién puede comulgar?

Si un niño está en peligro de muerte, se le puede dar la Sagrada Comunión, bastando que sepa distinguirla de un alimento natural, y pueda recibirla con reverencia.

Los padres han de cuidar, y los párrocos, de que el niño llegado al uso de razón se prepare para la Primera Comunión,

y, cuanto antes, se confiese,

y se alimente de la Santísima Eucaristía.

El que está en pecado mortal,

no comulge sin confesarse antes.

Si hay grave razón para comulgar y no puede confesarse, haga un acto de perfecta contrición,

incluyendo el propósito de confesarse cuanto antes.

  1. ¿Cuántas veces puedo comulgar cada día?

Se puede, cada día, comulgar una sola vez, y si después se ha de participar en una Misa, puede comulgarse en ella por segunda y última vez

Si luego se halla en peligro de muerte, puede comulgar por viático.

  1. El ayuno antes de la Comunión

Durante una hora antes de la Comunión, no se coma ni beba, salvo agua o medicinas.

Los avanzados en edad, y los enfermos, pueden tomar algo.

El sacerdote que bina o trina, puede tomar algo antes de la segunda o de la tercera Misa.

  1. ¿Cuándo se debe comulgar?

Después de hecha la Primera Comunión, se ha de comulgar al menos una vez al año, precisamente en el tiempo pascual, salvo que, por justa causa, no sea posible hacerlo en este tiempo.

  1. Materia para la Eucaristía

El pan para la Eucaristía debe ser sólo de trigo, y hecho recientemente, a fin de que no haya peligro de corrupción.

Para el sacerdote de rito latino será pan sin levadura.

El vino tiene que ser natural, de la uva de la viña, y no corrompido.

  1. Rito de la Santa Misa

Se puede celebrar en latín o en otra lengua, con los textos debidamente aprobados, empleando las vestiduras obligadas.

Celebrar Misa y distribuir la Comunión se puede hacer en cualquier día y hora, salvo que hay normas especiales para el Jueves, Viernes y Sábado santos.

  1. Lugar para celebrar la Santa Misa

Se puede celebrar en lugar sagrado, sobre altar consagrado o bendecido.

Si en caso particular se necesita otro lugar, que sea honesto y en una mesa apropiada.

Haya mantel y corporal.

  1. Días en que es obligatorio asistir y participar en la Santa Misa

Todos los domingos del año en conmemoración del misterio de la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

También por tradición que viene de los Apóstoles, es obligatorio en toda la Iglesia asistir a Misa los días de precepto.

En España, son de precepto los siguientes días:

– Santa María, Madre de Dios (1.º de enero)

– Epifanía (6 de enero)

– San José (19 de marzo)

– Ascensión del Señor (en domingo)

– Corpus Christi (en domingo)

– Santiago (25 de julio)

– Asunción de Nuestra Señora (15 de agosto)

– Todos los Santos (1.º de noviembre)

– Inmaculada Concepción (8 de diciembre)

– Natividad del Señor (25 de diciembre)

También hay, en algunos lugares, días festivos para los que viven allí, con obligación de asistir a Misa para los que viven allí siempre y cuando no se hayan ausentado del lugar.

En los días de precepto, también los niños que tienen 7 años y uso de razón han de participar en la Santa Misa.

Y absténganse todos los fieles en dichos días de aquellos trabajos y actividades que impidan el culto que debe darse a Dios.

Se cumple con el precepto de participar en la Misa asistiendo donde se celebre el rito católico ya en el día señalado, ya en la tarde de la víspera.

Del precepto de participar en la Misa puede dispensar (con justa causa y de acuerdo con lo establecido por el Obispo) el párroco.

«Más honra a Dios una sola Misa que todas las demás obras de los ángeles y los hombres, por fervorosas que sean» (Beato P. La Colombiere).

«El que oye devotamente la Santa Misa y está exento de pecado mortal, merece más que si fuese en peregrinación por todo el mundo y diese todos sus bienes a los pobres» (San Bernardo)

«Una sola Misa, oída en vida con devoción, nos aprovechará más que mil Misas que se nos apliquen después de nuestra muerte». (San Anselmo).

«Comulgar es el acto más sublime de nuestra vida»

«Cada vez que comulgamos, ganamos un tesoro más precioso que todo el oro del mundo» (2), porque con cada Comunión se duplica el brillo o hermosura espiritual de nuestra alma, según fue revelado a Santa Matilde; lo cual quiere decir que, si un alma tiene un grado de hermosura antes de comulgar, adquiere 2 grados con la primera Comunión; 4 grados con la segunda; 8 con la tercera; 16, con la cuarta; más de mil, con la undécima; e infinidad de millones, billones, trillones, cuatrillones, etc., si se acostumbra a comulgar todos los días».

«Muchos envidian la suerte de los ricos millonarios y archimillonarios, y quisieran poseer una fortuna igual.»

Pero ¡están equivocados!

Los verdaderamente ricos y felices son los cristianos fervorosos, que oyen Misa y comulgan diariamente.

«MARÍA ES PUERTA DEL CIELO, PORQUE POR ELLA PODEMOS ENTRAR EN EL, Y SACAR DE ÉL LOS DONES DE LAS GRACIAS», dice S. Antonio de Padua. Esta PUERTA, se franquea fácilmente a los que rezan cada mañana y cada noche las TRES AVEMARÍAS.