Montserrat

La burla del pueblo

Santa Lucia - Virgen y mártirPara acelerar la solución de problemas de trámite, el método del consenso puede ser útil y aceptable. Pero, si se adopta como recurso para forzar soluciones muy discutibles respecto a problemas básicos de la sociedad, se quebrantan no levemente las reglas del juego democrático. Se pacta clandestinamente con el adversario, repartiéndose las áreas de influencia y poder, y con el juego ya hecho se acude, para cubrir las formas, a la votación parlamentaria. Con ello se burla doblemente al pueblo. No se mantienen las actitudes de que se hizo bandera en las elecciones. No se busca la verdad, sino el compromiso político, el equilibrio de fuerzas necesario para mantenerse en el poder y subsistir, aunque los ideales se quiebren y surja un peligroso “vacío de sentido”. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Relaciones útiles

Relaciones útiles. Otras relaciones hay que no son absolutamente indispensables, pero que lo son moralmente, por cuanto sin ellas no es apenas posible la vida social, que toda estriba en un cambio de servicios. Tales son las relaciones de comercio, las de empresarios y trabajadores, las del artesano con sus parroquianos, etc. En éstas no hay la estrecha sujeción que en las del grupo anterior; puede hacerse, pues, alarde de mayor independencia. La regla fundamental es no ponerse en contacto con tales gentes más que por el lado en que sea preciso engranar con ellas para el movimiento de la máquina social. Si es comerciante, no trabar con ellas otras relaciones que las de comercio; si es criado, ningunas otras más que las de servicio. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

El hombre vive en sociedad

Las consecuencias de la libertad negativa, respecto del orden político-jurídico, las veremos más adelante. Resta ahora considerar la naturaleza social del hombre -impugnada también por el gnosticismo moderno-, pues es la respuesta de la filosofía al principio de la experiencia del cual parte: el hombre no puede no vivir en sociedad -y sobre todo, sociedad política- porque es sociable por naturaleza. Para Aristóteles es evidente de toda evidencia: el hombre vive en sociedad por razones intrínsecas a su propio ser, pues sólo es hombre si vive en una comunidad política. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Regionalismo y separatismo

Todos los que escriben contra el sistema tienen una particularidad: la de inventar otro regionalismo para poder combatir el verdadero. Es lo que hacen los impíos con la Iglesia: inventan un catolicismo que es una colección de herejías, y le atacan con furia, haciendo creer a la multitud estulta que el desfigurado y auténtico son una misma doctrina. Confunden, por ignorancia o por hipocresía, el regionalismo con el separatismo, y sacan a reducir estos supremos recursos retóricos, que en labios de los liberales son dos sarcasmos: la unidad nacional y la integridad de la Patria. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Autopistas y carreteras

A modo de síntesis, señalaré que en el cuatrienio 1972-1975 se triplicaron las inversiones en autopistas y se duplicaron en carreteras respecto al cuatrienio anterior, que había sido hasta entonces el de más inversiones viarias de nuestra historia. Y apenas se pagaban impuestos. Más tarde vino el parón del Estado, mientras se multiplicaban los automóviles y el tráfico. Hemos vivido de la infraestructura construida entonces. (Gonzalo Fernández de la Mora – Razón Española)

Reza por Polonia

El día de la renovación de los votos. Al comienzo de la Santa Misa como siempre vi a Jesús que nos bendijo y entró en el tabernáculo. Luego vi a la Santísima Virgen con una túnica blanca, un manto azul, y la cabeza descubierta, que desde el altar se me acercó, me tocó con sus manos, me cubrió con su manto, y me dijo: Ofrece estos votos por Polonia. Reza por ella. 15 VIII.) (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

Dios no cambia

Para comprender en forma adecuada la realidad que nos circunda es necesario entender el valor de la historia. En el hombre, como explica San Agustín, se integran el pasado, el presente y el futuro: “Lo que sé, es que tengo una memoria presente de lo pasado, una percepción presente de lo actual y una expectación presente de lo venidero”. El pasado, con su conocimiento acumulativo, nos da un criterio interpretativo del presente y es una fuente de una previsión para el futuro. Ahora bien, existe un Dios que no cambia y una naturaleza humana que es constante. (Mons. Ignacio Barreiro Carámbula – Verbo)