Padre Manuel Martínez Cano, mCR.

Virgen de Guadalupe - Bandera de MéjicoLa Guadalupana, Nuestra Señora de Guadalupe, triunfa en España. En el Templo Nacional Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús del Tibidabo, en Barcelona, la Virgen Santísima fue alabada, honrada y aclamada por los fieles que abarrotaban el Templo. Muchos hispanoamericanos. Santo Rosario, entrada triunfal de la Virgen al son de las canciones y música de mariachis mejicanos. Espectacular, piadosa, fervorosa manifestación de amor a la Reina del Cielo y de la Tierra.

Santa Misa, celebrada por un servidor de ustedes y de la Virgen santísima. Silencio fervoroso, canciones litúrgicas preciosas. En los primeros bancos y en sus sillas de ruedas hombres, mujeres y religiosas del Cottolengo del Padre Alegre, “Un trocito del Cielo en la tierra”, como me dijo su capellán el día de la Inmaculada. En los bancos laterales las madres, jóvenes y heroicas con sus hijos; voluntarios de la Casa Guadalupe de la diócesis de Terrassa amparo y refugio de las almas desoladas. Al final de la Santa Misa la madre de un niño leyó una carta de agradecimiento a Dios y a la Virgen Santísima por su protección y amparo, emocionó profundamente a todos los presentes.

Como en la Solemne Vigilia de Cristo Rey del mes pasado, salimos a la plaza del Tibidabo para bendecir con el Santísimo Sacramento a la Ciudad de la Virgen de la Merced. ¡Cuánta misericordia se derrocha en Barcelona en sus pobres y enfermos! ¡Cuánto amor al Santísimo Sacramento! Ya tenemos cuatro santos lugares de Adoración Perpetua. Estos actos religiosos no se publican en los medios de comunicación democráticos. Están al servicio de sus amos.

Terminó la manifestación extraordinaria de amor a la Reina y Emperatriz con la imposición del manto de la Virgen a todos sus hijos, acto emotivo como el que más. Como tenía que volver a casa pronto, no gocé del ágape fraternal. Todo fue organizado, con perfección monástica, por los Jóvenes de San José, fundados para atender a los sin techo. Estas buenas personas de Barcelona los quieren mucho. Conversan amigablemente, les hablan de Dios, rezan juntos y les entregan bolsas de comida.

Un ambiente de gozo espiritual penetraba en los huesos y el corazón de todos los hijos de María Santísima. Niños, adolescentes, jóvenes, mayores y ancianos, todos unidos: La familia de los hijos de María santísima.

En diciembre de 1531 caminaba el indio Juan Diego por la colina del Tepeyac (Méjico) y oyó que le llamaban. Era una hermosísima señora que le dijo: “Yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive”. Y le pidió que fuera al obispo Zumárraga y le dijera que levantara allí un templo. El obispo le pidió una prueba para creer en sus palabras. La Virgen mostró a Juan Diego, en la cima del monte árido, unas rosas y otras flores en pleno invierno en aquella tierra estéril. ¡Rosas de Castilla, de España!

Juan Diego voló hacia Méjico, con su tilma o ayate, que usan los indios más pobres, para protegerse del frío, repleta de flores. Entró en el Palacio Episcopal y, ante Zumárraga, extendió el ayate. Las flores dejaron perplejo al obispo y acompañantes, pero casi mueren de sorpresa, al ver “pintada” en la tilma la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. El más antiguo estudio realizado con rigor, Nicam Mopohua, goza de universal aprobación. Los hombres de ciencia no aciertan a explicar la imagen impresa en la tilma de San Juan Diego de la Virgen de Guadalupe. Es un milagro permanente.

El Papa Pío XII el 12 de octubre de 1945 dijo: “El la tilma del pobre Juan Diego, pinceles que no eran de acá abajo dejaban pintada una imagen dulcísima”. La Virgen ya era Patrona y “Reina de Méjico”. Y el papa de la Virgen de Fátima, proclamó a la Virgen de Guadalupe “Emperatriz de América”, de todas las Américas.

En España tenemos también nuestra Virgen de Guadalupe, la Reina del Cielo y de la tierra. Su historia, su imagen y su culto son radicalmente distintos: La Virgen de Extremadura y la Virgen de Tepeyac. México “La Nueva España” es una de las 21 naciones que España evangelizó; de “Hispanoamérica” ha dicho San Juan Pablo II que es “Una obra sin par en la Historia”. Historiadores famosos han dicho que, después de la Encarnación del Verbo, la Hispanidad es el acontecimiento histórico más grandioso de toda la Historia.

Doce de Octubre la Virgen de Guadalupe proclamada por el papa Emperatriz de las Américas. Doce de Octubre la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad.

¡Viva la Santísima Virgen María! ¡Viva la Niña Hermosa de Nazaret!