Pablo

Pudor y castidad  (124)

Jesús escribe en el sueloSan Agustín decía: Ya que “la virginidad es un espléndido don de Dios en los santos, es preciso velar con suma diligencia, no sea que se corrompa por la soberbia. La guardiana de la virginidad es la caridad, pero el castillo de tal guardiana es la humildad” (ML 40, 415.426). (José María Iraburu)

El padre Solá habla del demonio (40)

El caso del exorcista, de la película “El Exorcista”, es un caso real, sólo que en la película hicieron algunos cambios: 1º. No era una niña, sino un niño de unos 12 años. 2ª. Era protestante, y no católico. El demonio le cogía cuando jugaba a la guija. Los padres de él vieron cosas raras y se lo llevaron al pastor protestante, el pastor protestante los vio, lo miró y dijo “sí, es un caso de posesión diabólica”. Y les dijo “miren, vayan allí abajo, en la misma calle más abajo, hay una iglesia católica. Allí se lo echarán al demonio”. Él no se atrevió, lo llevó a la iglesia católica. En la iglesia católica le echaron el diablo. Lo que no quiso hacer el pastor, lo hicieron ellos. Demuestra el poder que tiene Cristo como Dios, de poder echar al demonio por su cuenta. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)

La munificencia

La munificencia es la virtud que nos inclina a emprender obras grandes, concediendo grandes medios económicos para realizarlas. Cuando estas grandes obras se hacen por soberbia o ambición, obviamente no es una virtud. Sí se sobrenaturaliza el deseo natural de grandezas, y en lugar de ir amontonando riquezas, se gasta generosamente en empresas grandes y nobles, en obras de arte, monumentos públicos, construcciones de iglesias, hospitales y universidades; en todo aquello que favorece al bien común, entonces es una virtud que nos hace vencer el apego natural que tenemos al dinero y el deseo de ir aumentando las propias riquezas. (Julián Jarabo Ruiz – AVE MARÍA)

La guerra Cristera

Calles llegó a intentar prohibir el culto cristiano, ordenó el cierre de las iglesias e incluso intentó crear una Iglesia “Patriótica” cismática. Ante esta tiranía anticristiana los católicos mexicanos, viendo que era imposible negociar con el gobierno, (algo que intentaron sin éxito) se alzaron en armas en varias zonas del país, como Oaxaca, Jalisco, Zacatecas o Guadalajara. La Guerra Cristera (Viva Cristo Rey era el lema de los “cristeros”) fue una epopeya admirable de resistencia, heroísmo y martirio. Murieron 30.000 cristeros. La lucha más dura se dió en los estados de Jalisco y Michoacán, al norte del país, aunque la guerra afectó de hecho a la mayor parte de México. En 1926 y 1927 el Papa Pío XI declaró en varias ocasiones su admiración por los católicos mexicanos y deploró las leyes inicuas del gobierno, pero no llegó a aprobar la resistencia armada. (Javier Navascués Pérez)

Ignorancia religiosa

Pero no nos olvidemos, como nos dice Benedicto XVI que el tema fundamental de nuestra predicación ha de ser Jesucristo y que hemos de procurar instruir a nuestros fieles, porque la ignorancia religiosa, como consecuencia de la descristianización, es sencillamente horrorosa. En la homilía debemos procurar enseñar, pero recordemos siempre que la decimos en la Eucaristía y no debemos quitar protagonismo a ésta. (Pedro Trevijano, sacerdote)

Madre del que es el Alfa y Omega

Como faro en tormenta, enhiesta como torre resistente, es Nuestra Señora, la Virgen antes, durante y después del Parto, Reina del Cielo y de la Tierra porque es la Madre del que es el Alfa y la Omega, Señor de la Historia; brújula segura, por quien, mirándola y mirándonos en Ella -Espejo de Justicia-, nunca habremos de perder el Norte. Sólo por Ella y con Ella será posible quedarnos aún al pie de la Cruz cuando casi todos se hayan ido. (María Virginia)

New Age

La felicidad tal y como la entienden los budistas o Schopenhauer tiene vigencia hoy en día en la New Age, que no es otra cosa que un sincretismo de filosofías orientales que llegan a occidente a través de retiros budistas o pseudobudistas, del yoga, el mindfulness y de otras disciplinas que propugnan alcanzar la felicidad entendida como ese estado de paz interior que se alcanza cuando uno se siente en armonía con el cosmos y con uno mismo. Para el snob moderno, nada hay más cool que sentarse en la posición del loto y repetir mantras que son la nada. En cambio, arrodillarse ante el sagrario y rezar el rosario repitiendo avemarías… Eso, no: eso es muy aburrido y muy antiguo… (Pedro L. Llera)