Pase lo que pase, tenemos que estar con la Santa Madre Iglesia, que es la que fundó Nuestro Señor Jesucristo, aun en nuestros tiempos, tan zarandeada por todos lados y aun desde dentro de ella misma, como nos decía nuestro P. Alba en su plática del día 12/02/1989 (ver: Tomo 11, Volumen B):

P. José Mª Alba“…Y es que siempre es la misma historia. De manera que, queridos míos, que sobrenaturalicemos todas las cosas, la Santa Madre Iglesia… la Iglesia progresista es la Iglesia, los miembros progresistas de la Iglesia son la Iglesia, pero Jesucristo no quiere que sea así. Hemos de trabajar para que no lo sea, pero lo que no podemos hacer es marcharnos de la Iglesia. Lo que no podemos es decir: “Me voy y me hago cismático para guardar las esencias puras”, porque esas esencias puras, en la generación inmediata y subsiguiente, se descomponen y se deshacen y no queda ni el recuerdo de lo que eran, ni el perfume que tenían guardado. Y ésta es la Iglesia en la que yo tengo que vivir y me tengo que santificar y a los que tengo que ayudar a salvarse. Y lo mismo pasa con la Unión Seglar”.

Finalmente “los juramentados” en el Alcázar de Toledo del día 26 de noviembre de 1989, en la Fiesta de Cristo Rey afirmábamos solemnemente: “Juro defender la Unidad Católica de España y trabajar con todas mis fuerzas para su reconquista y restauración. Así lo juro, así Dios me ayude por estos Santos Evangelios que toco con mi mano”. Que estemos unidos entre nosotros para lograr que se reinstaure esa Unidad Católica tan preciada en nuestra España, a través de María Santísima. Que así sea.