Pablo

Conformidad con la naturaleza

Santiago, Apóstol - Patrono de EspañaDesde el Renacimiento el hombre ha experimentado una aceleración del proceso de cambio y a partir de comienzos del siglo veinte dichas aceleraciones se han incrementado en forma notable a través de cambios ideológicos, sociales y tecnológicos. A estas alturas debemos establecer una distinción ente los cambios que conducen a separarse de la naturaleza que Dios ha dado a los hombres, y de su Revelación, y los cambios que llevan a una conversión hacia la verdad. Resulta evidente que, si es llevado a cabo de conformidad con la naturaleza, el progreso científico debe ser siempre apoyado y estimulado. (Mons. Ignacio Barreiro Carámbula – Verbo)

Los catorce puntos

Los catorce puntos de Wilson fueron la primera formulación de  lo que luego se llamaría “nuevo orden del mundo” bajo el signo de la globalización. Es muy importante subrayar que ese proyecto no dejó de estar vivo jamás. En el periodo de entreguerras, los Estados Unidos lo aplicaron sin embozo en su espacio americano y en el Pacífico, mientras la Unión Soviética discutía si apostar por la revolución permanente a escala mundial o por la construcción del socialismo en un solo país para alcanzar aquel objetivo de la “sociedad planetaria de contables” definido por Karl Marx en libro III de El Capital. (José Javier Esparza – RAZÓN ESPAÑOLA)

Subordinación de España

Y en España el problema presentaba idénticas o tal vez más pronunciadas sombras. En sus reflexiones, Jesús Fueyo veía que el sentido de todo lo ocurrido durante la Transición era que se había tratado, simplemente, de insertar a España en una posición subordinada a la hegemonía total norteamericana. (Fernando Alonso Barahona – RAZÓN ESPAÑOLA)

Atacar al mal

Si la propaganda del bien y la necesidad de atacar el mal exigen el empleo de frases duras contra los errores y sus reconocidos corifeos, éstas pueden emplearse sin faltar a la caridad. Es éste un corolario o consecuencia del principio anterior. Al mal debe hacérsele aborrecible y odioso; y no puede hacérsele tal, sino denostándolo como malo y perverso y despreciable. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Economía y crematística

El viejo Aristóteles, una vez más, viene en nuestra ayuda. Con su distinción entre economía y crematística: la primera consiste en la administración razonable de los bienes que se necesitan para la vida; la segunda es el arte de enriquecerse sin límites. Así, la producción de bienes, hoy convertida en crematística, por el influjo del protestantismo en el capitalismo, debe tomar a la economía: esto es, como administración, para subvenir a las necesidades naturales, y no como producción de bienes sin más para aumentar la riqueza. Ciencia, pues, de la buena administración de la pobreza y no del crecimiento por producción sin límites. (Miguel Ayuso – VERBO)

Corrupción parlamentaria

Con la incompatibilidad del cargo de diputado con todo honor, merced o empleo que no fuese obtenido en rigurosa oposición, se lograría evitar una de las principales fuentes que pueden existir de corrupción parlamentaria. No podría un diputado ni siquiera ser representante a un tiempo de un distrito y de poderosas sociedades industriales que reciban subvenciones del presupuesto. No podría, por lo mismo, echarse sobre sí la nota que pudiera ser denigrante, y que ahora además puede ser cierta, de que no votaba libremente, sino por complacencias, por halagos o por mercedes recibidas o prometidas. Por eso es de completa necesidad establecer esa incompatibilidad, para evitar las corruptelas, podredumbres y prevaricaciones parlamentarias. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Sociedad pluralista

El resultado de esta calamidad es lo que ocasiona lo que algunos llaman “sociedad pluralista”. Lo han prefabricado, y el resultado está a la vista. Así han podido engañarse en que han pasado los tiempos de cristiandad y que hay que aceptar la realidad sociológica. Pero es fruto de la falta de fe de los pastores y de interés sobrenatural para el bien de los que han de contraer matrimonio. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)