Padre Martínez Cano, m.C.R.

Virgen de Lourdes y Sagrado Corazón de Jesús* El “personalismo” ateo de Max Scheler se retrata a sí mismo, dice: “Negamos el supuesto teísta de un Dios espiritual y personal, omnipotente en su espiritualidad”.

* La teología nos dice que la eternidad de Dios es la posesión de una vida plena, perfecta e interminable. Si somos fieles a Dios en esta vida, participaremos de su eterna felicidad.

* Me dijo un anciano de noventa años que esta vida es un abrir y cerrar de ojos. Añadimos: al abrir de nuevo los ojos empieza la vida eterna que nunca termina. ¡siempre felices!

* En su primera carta, dice San Juan que somos hijos de Dios no solo de palabra sino de verdad. Participamos de la vida divina por la gracia santificante. ¡Somos hijos de Dios!