Sin título

Pedro L. Llera

En realidad, del Valle de los Caídos lo que les molesta no es la tumba de Franco, sino los benedictinos, fray Santiago Cantera y, sobre todo, la Cruz. Les encantaría dinamitar la Cruz del Valle, como les encanta rememorar sus hazañas cuando allá en el 34 dinamitaron la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo o cuando fusilaron y dinamitaron la imagen del Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles. Odian a Dios y odian a España. Por eso los pijo-progres simpatizan con toda clase de separatistas: con los vascos de Bildu/ETA (con los que han pactado los socialistas en Navarra), con los independentistas catalanes (con los que pactaron para echar a la derecha pagana del gobierno), con los secesionistas valencianos, baleares, canarios… Hay que derribar cruces, incitar a la profanación de iglesias y catedrales, lanzar proclamas de odio como el famoso “arderéis como en el 36”; o esa otra tan sesuda de “la única Iglesia que ilumina es la Iglesia que arde”; y procurar la ruptura de España y la eliminación de la fe católica de sus tierras y sus gentes. Eso es lo que pretenden.

(INFOCATÓLICA)