Pablo

Aborto terapéutico

Soldado rezando al Cristo rotoY aunque se disfrace de terapéutico, el aborto siempre es un asesinato. Acudir al aborto terapéutico para eliminar una vida es caer en el absurdo de que los medios justifican el fin. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

El imperio del bien

Los guardianes de la ortodoxia biempensante, custodios de lo que el agudo escritor francés Philippe Muray calificó atinadísimamente como “el imperio del bien”, han zaherido inmisericordemente a Trump tildándolo de demagogo, racista, misógino o ignorante entre otros múltiples denuestos, forjando una imagen del personaje rayana en la caricatura que acostumbraba a completarse con la inevitable alusión a la “antipolítica” y al “populismo” que el magnate presuntamente encarna. (Pablo Guerrero – RAZÓN ESPAÑOLA)

Combatir el error

Pero dirá alguno: “Pase esto con las doctrinas en abstracto. Mas, ¿es conveniente el combatir el error, por más que sea error cebarse y encarnizarse en la personalidad del que lo sustenta?”. Responderemos a eso, que muchísimas veces sí, es conveniente y no sólo conveniente, sino indispensable y meritorio ante Dios y ante la sociedad. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Tronco común

Yo me he imaginado muchas veces que esta España gloriosísima se hubiera formado como si hubiera habido raíces dispersas de los elementos indígenas, celtíberos, de los elementos semitas, helénicos, romanos; todos eran como raíces que no podían dar de sí, al romper el suelo, más que pequeños arbustos; pero un día la Iglesia los juntó con la abrazadera de oro de una misma fe, les comunicó su savia, hizo que formasen un tronco común y ese tronco se levantó y tuvo una fronda gigantesca que casi cubrió el sol. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

El consumismo

Pocos años después llegó, para dar plena realización al liberalismo y hacer entrar en crisis al marxismo, la estación del consumismo. Pero el consumismo tenía a la larga necesidad de debilitar todas las ideologías. Porque presuponía, en efecto, al menos aparentemente, la neutralidad ideológica. (Miguel Ayuso – VERBO)

 “Soberanía tradicional”

Vázquez de Mella llegará a hablar de una “soberanía tradicional”, que, sin duda, engloba las tres al principio enunciadas, religiosa, política y social. Veamos cómo la describe: “una soberanía muy grande y poderosa, que hoy se desconoce generalmente: la soberanía que llamaré tradicional, en virtud de la cual la serie de generaciones sucesivas tiene derecho por el vínculo espiritual que las liga y las enlaza interiormente a que las generaciones siguientes no lo rompan y no puedan, por un momento rebelde de un día, derribar el santuario y el alcázar que éstas levantaron y legar a las venideras montañas de escombros”. Poco cabe añadir a tan esclarecedoras palabras en este modesto escrito que ha pretendido rendir humilde homenaje a quien las profirió. Contra los soberanismos, tradición; contra la ideología, realidad; en definitiva, contra la mentira, verdad. Porque, aparte de ser una obligación, la verdad es el arma más eficaz y, nadie nos podrá convencer de lo contrario, siempre, siempre, se impone. Con ella se da el mandoble definitivo. (Manuel Antonio Orodea – RAZÓN ESPAÑOLA)

Ley natural

En la misma forma en que la naturaleza humana no cambia, tampoco lo hace la ley natural, pues está inscrita en esa naturaleza. Aquí se debe hacer una distinción entre normas primarias y normas secundarias de la ley natural. Es evidente que el conocimiento de las normas secundarias de la ley natural se puede mejorar con el tiempo por medio de la Revelación y de la acción del Espíritu Santo en la Iglesia. Un caso concreto de este perfeccionamiento del conocimiento de la ley natural lo tenemos en el matrimonio. Jesucristo enseñó con claridad que el matrimonio jamás puede ser disuelto. (Mons. Ignacio Barreiro Carámbula – Verbo)