Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

La Hispanidad, firme y prometedora realidad (6)

“Países ilustres por su adhesión a la religión” (3)

Nuestra Señora del Quinche - Ecuador

El Ecuador es, en bella imagen del Pontífice, una “prolongación espiritual” de la cordillera madre que le atraviesa de Norte a Sur, retratando las almas de sus hijos las bellas características de las elevadas cumbres andinas.

“La República del Ecuador, como muy bien se ha dicho, es toda ella lo que son ese nudo prodigioso de cimas y volcanes, de valles y cascadas… que forman vuestros Andes. Pero Nos nos atreveríamos a añadir que también el pueblo ecuatoriano es como una prolongación espiritual de su cordillera madre, porque, como ella, sabe ser magnífico y grandioso, suave y profundo en lo recóndito de sus sentimientos y lleno de fuerza y de ardor para todas las empresas grandes…”

(Discurso a D. César Coloma Silva, nuevo embajador del Ecuador ante la Santa Sede, 18-VI-1951).

Argentina, con su creciente vitalidad religiosa, se ha convertido en una “parte importante de la grey católica, de fe arraigada y rica en esperanzas para el futuro”.

“Nos reconocemos un designio especial de la divina Providencia el que, antes de poner sobre Nuestros débiles hombros el peso y la responsabilidad del supremo ministerio pastoral, Nos haya unido en contacto vivo y todavía eficaz con los pueblos de la América Latina. Fue el Santísimo Sacramento el que iluminó Nuestro primer encuentro con aquella parte de la grey del Señor tan importante, de fe tan arraigada y tan rica en esperanzas para el futuro”.

(Discurso al Dr. D. José Manuel Llobet, nuevo embajador de la Argentina, 22-XI-1941).

¿Y Colombia? El país quizá más católico de los vástagos ibéricos, ha merecido ser llamado por el Papa “firme baluarte de nuestra santa fe en el continente americano”.

“Colombia, tierra de la Virgen; Colombia, jardín mariano. ¿No será ésta una de las causas que hace de vuestra patria, como un firme baluarte de nuestra santa fe en el continente americano, hasta el punto de que especialmente en algunas de vuestras regiones se respira todavía aquella aura cristiana, sana, ingenua y profunda que, por desgracia, va siendo ya tan rara en el ambiente viciado de nuestro siglo?”

(Radiomensaje al Congreso Nacional Mariano de Colombia, 16-VII-1946).

Para no cansar más a nuestros lectores ponemos fin a esta serie de citas. ¡Basten los hermosos ejemplos aducidos! No hay acaso nación hispanoamericana, cuyo catolicismo auténtico, y fe y sólida devoción no hayan sido puestos de relieve alguna vez por Su Santidad. No pocos de esos textos ya los hemos aducido en otros apartados, como aquel en que el Papa consignaba la historia de Santo Domingo “varias veces centenaria, de cristianismo y de fidelidad”. Otros muchos, los advertirá el lector en las páginas que siguen.