Franco y Carmen Polo

Reintegración del exilio

Son muchos los que en estos años se han reintegrado a su Patria; otros muchos, que han encontrado en la generosidad de otras naciones, especialmente las hispanoamericanas y Francia, un bienestar y una ocupación permanente que han serenado sus espíritus y que con cierta periodicidad vuelven a España a visitar a sus familiares. A los otros que permanecen fuera poco pueden importarles mis palabras, pues sólo podría decirles que la guerra de Liberación fue una necesidad histórica indispensable para el resurgimiento y la salvación de la Patria, que, pese a los sacrificios que para algunos sectores españoles haya podido representar, la victoria nacional en la Cruzada era la única y verdadera solución para aquel resurgimiento y porvenir; que la victoria no ha sido aprovechada por un bando, sino provechosa para toda la Nación; que si conocieran el grado de transformación y resurgimiento que España ha experimentado en todos los órdenes, podrían llegar a sentir la emoción y el provecho de su sacrificio, y que cuantos libres de crímenes y de malicia quieran reintegrarse a la Patria, encontrarán en ella, como los que ya se han reintegrado, una madre para todos.

(10-VI-1957: Declaraciones a «Noticias Católicas», de Washington).

Paz y beneficios de la Victoria

La paz que nosotros construimos sobre nuestra Victoria fue una paz para todos, y sus beneficios se derramaron tanto más cuanto más se necesitaban, siendo precisamente las clases trabajadoras, en todos los órdenes, las más directamente beneficiadas.

(18-V-1958: Madrid.—Cortes Españolas).