Jesús en Tí confioPara vosotros, trabajadores -añadía el Papa San Pablo VI-… el mensaje del beato Nunzio Sulprizio es, ante todo, que la Iglesia piensa en vosotros, que confía en vosotros y os aprecia, que ve en vuestra condición la dignidad del hombre y del cristiano, que el peso mismo de vuestro trabajo es el título para vuestra promoción social y para vuestra grandeza moral. También dice su mensaje que el trabajo es sufrimiento y que también tiene necesidad de protección, de asistencia y ayuda para que sea libre y humano, y permita a la vida su legítima expansión. También os dirá que el trabajo no puede separarse de su gran complemento, la religión; la religión da la luz, es decir, las razones supremas de la vida, y determina, por tanto, la escala de los verdaderos valores de la vida misma; la religión que da descanso, interioridad, nobleza, purificación y consuelo al trabajo físico y a la actividad profesional; la religión que humaniza la técnica, la economía, el orden social; la religión hace grandes, buenos, justos, libres y santos a los hombres laboriosos. Y, por tanto, Nunzio os dirá que es injusto privar la vida del trabajador de su alimento supremo y de su expresión espiritual, la oración; os dirá que no hay nada más nocivo a vuestro espíritu, a vuestra vida familiar y social, que ignorar a Cristo; que no hay nada más injusto, peligroso y fatal que declararse hostil o indiferente a Él, el gran Amigo, y, finalmente, que nadie como un trabajador de corazón fuerte y honesto es llamado a estar cerca de Él, a recibir su evangelio y a gozar de su salvación.