Padre Martínez Cano, m.C.R.

Don Bosco y María Auxiliadora* La perfección cristiana, la santidad, exige practicar las virtudes y sufrir pacientemente.

* Que no somos hijos del mundo ni del sociologismo. Somos hijos de Dios. Y con Él viviremos eternamente felices en el Cielo, si somos fieles en la tierra.

* A mí entender, algunos abandonan la vocación a que han sido llamados por Dios, porque no quieren sufrir las pruebas dolorosas que el Señor les manda, para purificar sus almas.

* Los demócratas llaman “pueblo” a la sociedad masificada, aborregada. A quienes se han tragado la trola -la mentira- que son soberanos y que ellos deciden.

* “Ningún poder natural puede compararse con la influencia de una madre en cuanto a lo que se refiere al carácter y destino de sus hijos” (Santa Teresa Benedicta de la Cruz).

* Ninguna persona se ha creado así misma. Ninguna nación se ha hecho a sí misma. Personas y naciones han sido creadas por Dios. Y deben vivir como Dios ha revelado.

* En el Antiguo Testamento, leemos muchas veces que Dios: “es el Señor de los ejércitos”. ¡Alístate! A combatir los nobles combates de la fe. Por la mayor gloria de Dios y la salvación de las almas.

* “Una de las razones por la que nos encontramos frente al abismo, es “porque se están borrando las verdades del pasado, para imponer las mentiras del presente”, construyendo o mejor, de construyendo los cimientos de nuestra cultura y civilización, incluyendo el respeto a los muertos” (Jaime Alonso).