Franco inagurando la empresa SEAT

Las clases trabajadoras y las vicisitudes políticas españolas

No es posible comparar la situación que puede alcanzar un obrero en un país con la que puede alcanzar en otro. Las naciones ricas, con una renta nacional muy elevada en comparación con el número de sus individuos, pueden, por una equitativa distribución de riqueza, llegar a una situación de salarios y de ventajas que otras, pobres, por muy equitativas que sean sus leyes, no pueden alcanzar. Es precisamente una aspiración de nuestro Régimen el que, como consecuencia del resurgimiento de España y de la transformación de su economía, los trabajadores españoles puedan alcanzar un nivel similar al de los países más adelantados. Por esto es más interesante para el obrero que para nadie la elevación y el progreso de la productividad y de la renta nacionales. Si hemos de hacer comparaciones, con el que hay que comparar al obrero español de hoy es con el obrero español de antes.

Cinco años de República y de Gobiernos de predominio socialista demostraron claramente sus perjuicios para las clases trabajadoras. España conoció entonces el paro obrero más alto de todo el siglo. La producción nacional descendió al más bajo nivel que pueda concebirse. Se suspendieron todas las obras públicas creadoras de riquezas: pantanos, riegos, electricidad y ferrocarriles se vieron paralizados. El dinero huyó de España; la instalación de nuevas fábricas y centros de producción se detuvo; las huelgas asolaron al país, y más de cien jornadas de trabajo fueron perdidas en el último año de la República, en que al hambre y a la desesperación de los obreros se respondía con aquella frase de “tiros a la barriga” que hizo tristemente célebre al desdichado presidente Azaña.

El único seguro social conocido en aquella época era el de accidentes de trabajo, ofreciéndose para el futuro, en el de vejez, la más mísera de las soldadas.

Todo lo realizado del 1936 aquí, lo mismo en el orden económico que en el social, pudiera constituir el sueño más ambicionado por los obreros del año 1935.

(2-X-1957: Declaraciones al Director de la Agencia EFE).