SANTOS CIRILO, monje, y METODIO, obispo, patronos de Europa
Don Manuel
* “España y su obra, sin el espíritu católico que les infundió, no tienen posible explicación” (Gabriel de Armas)
* Es evidente que el Universo no puede reducirse a simple física, y que debemos compaginar las verdades filosóficas, religiosas y científicas que conocemos. Einstein. decía: “Si la religión sin ciencia es ciega, la ciencia sin religión cojea”.
* Para emitir un juicio auténtico y verdadero sobre la creación hacen falta todas las aportaciones de los diversos campos del saber y obtener una síntesis completa de lo que es el Universo y nuestro papel en él. La posición correcta ha de ser de mutuo respeto y de circunscribirse, ciencia y religión, a su propio terreno. Así no hay conflicto.
* El científico J.A. Wheeler ha reconocido que: “En contenido y utilidad el conocimiento científico es una fracción infinitesimal del conocimiento natural.
* Newton, genial físico, astrónomo y matemático, fundador de la física teórica clásica, afirmó: “Lo que sabemos es una gota, lo que ignoramos un inmenso océano. La admirable disposición y armonía del Universo no han podido sino salir del plan de un Ser omnisciente y omnipotente.
* Marconi, inventor de la telegrafía sin hilos, Premio Nobel: “Lo declaro con orgullo: soy creyente. Creo en el poder de la oración y creo no sólo como católico sino también como científico”.
* “No cualquier pecado aunque se una transgresión grave, aleja por sí misma naturaleza al hombre del cuerpo de la Iglesia como lo hacen el cisma, la herejía o la apostasía” (Pío XII Mystici Corporis).
Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: «Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el Cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis. ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas.»
El Párroco
* La verdadera ciencia no ha contradicho nunca a la religión porque Dios (Suprema Verdad) es el autor de la ciencia y de la religión de las verdades científicas y de las verdades religiosas, y Dios no se puede contradecirse.
* Max Planck, Premio Nobel de Física, afirmó: “No se da contradicción alguna entre la Religión y las Ciencias Naturales; ambas son perfectamente compatibles entre sí”.
* “No sólo no hay contradicción entre ciencia y fe, sino que mutuamente se ayudan y complementan” (Manuel Carreira S.J., Doctor en Ciencias Físicas).
* “Contraponer la ciencia con la religión, es cosa de gente poco experta en uno u otro tema” (Paul Sabatier, Premio Nobel).
* Su Santidad San Juan Pablo II afirmó en la Universidad de Madrid: “La Ciencia y la fe no son opuestas, sino convergentes en el descubrimiento de la realidad integral que tiene su origen en Dios”.
* Vintilia Horia, Catedrático de la Universidad de Alcalá de Henares, dijo: »Es falso creer que la fe es algo perteneciente al pasado más remoto de nuestra civilización. Yo sostengo lo contrario. Hoy día la mayor parte de los científicos, empezando por los físicos nucleares, tienen una actitud muy respetuosa ante la Religión, o son ellos mismos cristianos practicantes». La Religión no es un obstáculo para el desarrollo científico, como dicen los indocumentados.
* “La verdad es silenciada y tan solo se permite a la opinión publicada en los medios subvencionadas” (José Andrés Calderón Rojas. Razón Española).
Virgen María de Tinos, popularmente llamada Megalocharis, es decir, el “Llena de Gracia”Santuario de la Virgen María de Tinos, la “Lourdes del Egeo”
En la isla griega de Tinos, se encuentra el santuario de Nuestra Señora Evangelístria (de la Anunciación), popularmente llamada Megalocharis, es decir, el “Llena de Gracia”.
La historia del santuario
El santuario que se dedica a este icono de la Virgen María, nace gracias a la visión de una santa religiosa del monasterio de Kehrovouniou llamada Pelagia.
En esta visión ocurrida en el año 1822, la Madre de Dios, le pidió que desenterrara un ícono de un milagro que estaba enterrado cerca del monasterio.
Pelagia inmediatamente fue a hablar con el obispo y las autoridades de la isla para que excavaran en el lugar indicado. Y allí mismo donde la Virgen había indicado encontraron el ícono, justo en el día en que Grecia declaró su independencia del Imperio Otomano.
Los tres trabajadores que ayudaron a la monja en la búsqueda del icono sanaron milagrosamente de enfermedades que los aquejaban; y en el mismo lugar del descubrimiento brotó inexplicablemente un manantial.
Desde ese momento comenzaron a llegar miles de enfermos para beber del agua y embotellarla pidiendo favores de salud. Y es así que, gracias a la fe de la gente, se convirtió en la “Lourdes del Egeo”.
La imagen en realidad procedía de una iglesia antigua que data de un período bizantino no especificado. Esta fue incendiada y destruida por los árabes sarracenos en el siglo X. Todo había quedado destruido, menos la imagen que estaba intacta.
Tras el descubrimiento se decidió construir una gran iglesia junto a la capilla de Zoodocho-Pighi. Se utilizaron mármol y columnas de los antiguos templos de Delos y el templo de Neptuno de Tinos.
Se enriqueció con oro y piedras preciosas y en el 1835 un real decreto lo declaró: Meta de peregrinación de todos los ortodoxos.
La imagen
En la imagen se puede ver al arcángel Gabriel que ofrece a María un lirio de tres flores con su mano izquierda y su mano derecha se extiende hacia el Cielo.
La Virgen se encuentra arrodillada con la mano derecha sobre el pecho y la izquierda apoyada en su rodilla con el palmo abierto que mira hacia abajo.
El tabernáculo donde se encuentra el icono, está tan cubierto de joyas y ornamentaciones que es muy difícil distinguir el rostro sagrado de María, y el conjunto de una de las escenas más importantes del cristianismo.
Milagros importantes
A parte del milagro sucedido por la visión de Pelagia, a lo largo de los años se verificaron muchos otros prodigios a través de este icono. Así lo atestigua la cantidad de exvotos presentes en el santuario.
Entre los más importantes se encuentra el milagro a favor de un capitán inglés y de toda su tripulación.
Su barco fue sacudido por una furiosa tormenta cuando se encontraba cerca de la isla de Tinos. Al ver que estaban a punto de hundirse, dirigió la mirada al santuario que aún estaba en construcción, pidiendo a la Virgen que los salvara. A cambio, donaría una gran suma de dinero para finalizar la obra.
Una vez hecha la promesa, las aguas se calmaron y el barco con toda la tripulación finalmente estuvieron a salvo.
Otro increíble milagro, también tiene como protagonista un barco entero. Este fue abatido por una tormenta, que lo arrojó a una gran roca, perforando la quilla con una gran grieta.
Mientras el barco comenzaba a hundirse, todos los que estaban en él, comenzaron a rezar confiados a la Madre de Dios, y de repente la entrada del agua en la nave se interrumpió por completo.
Una vez que llegaron al puerto español de destinación y entregaron el barco para su reparación, vieron que la grieta había sido bloqueada por tiburón gigante.
Los marineros asombrados, decidieron llevar a la Virgen de Tinos, como forma de agradecimiento, una réplica en plata del mismo barco con la representación del tiburón atrapado en el casco. Exvoto que aún hoy puede verse claramente en el interior del Santuario.
«Si los despido a sus casas en ayunas, se van a desmayar por el camino. Además, algunos han venido desde lejos». Le replicaron sus discípulos: «¿Y de dónde se puede sacar pan, aquí, en despoblado, para que se queden satisfechos?» Él les preguntó: «¿Cuántos panes tenéis?» Ellos contestaron: «Siete.» Mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó los siete panes, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discipulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente. Tenían también unos cuantos peces; Jesús los bendijo, y mandó que los sirvieran también. La gente comió hasta quedar satisfecha, y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; eran unos cuatro mil.
El Consiliario
* Francisco González de Posada, Rector de la Universidad de Santander y Catedrático de Física, ha dicho: “La ciencia de hoy no le da al ateo ningún dato que le confirme en su ateísmo”.
* “No hay más que dos clases de personas a las que se pueden llamar razonables: aquellos que sirven a Dios con todo su corazón porque lo conocen o aquellos que buscan a Dios con todo su corazón porque no lo conocen” (Pascal). “Nadie niega a Dios, sino quien tiene interés en que Dios no exista” (San Agustín).
* Hemos demostrado la existencia de Dios con argumento de razón. Sin embargo, se suele decir que la ciencia ha demostrado que Dios no existe. Afirmación falsa. La ciencia moderna no dice nada de la existencia o no existencia de Dios.
* La ciencia moderna ha limitado voluntariamente su campo de experimentación a lo que sólo se puede medir, pesar, cuantificar. Lo que no recogen las balanzas, microscopios espectroscopios, no interesa a la ciencia. La ciencia sólo analiza lo material.
* La ciencia moderna reconoce que no está cualificada para probar la existencia de algo transcendental y espiritual porque transciende sus métodos de investigación. No se puede medir o pesar un ser espiritual. La ciencia no niega la existencia de Dios porque no tiene como objeto de investigación la existencia de seres espirituales.
* “Es altamente probable que todas nuestras teorías científicas sean erróneas. Las que hemos aceptado pueden ser comprobadas dentro de nuestros límites de observación. Por tanto, la verdad en la ciencia es una verdad pragmática, que mañana puede convertirse en un error; sin embargo, la verdad de la existencia de Dios es una verdad absoluta que perdurará siempre” (S.W.N. Sullivan).
* “No hay mayor soberbia que la del teólogo, hoy científico que se aferra a su tesis porque sus tesis es su propio yo. No confundamos este orgullo con la libertad ni con el discernimiento cristiano”.