Publicado por manuelmartinezcano | Filed under Oraciones
ORACIÓN
06 viernes May 2022
06 viernes May 2022
06 viernes May 2022
Posted in Francisco franco
Un deber de los hombres políticos hacia la Nación es el considerar al fin de cada etapa si el movimiento político que acaudillan llena en cada hora las necesidades que la Nación demanda. Por no haberlo hecho así y subordinar la Nación a los intereses de los partidos y no la política al interés y servicio de la Nación, España sufrió tantos quebrantos y años de desgobierno, que aún contemplamos hoy fuera de nuestras fronteras. Por ello hemos de examinar nosotros si las necesidades de la España de hoy responden a las características que imprimimos a nuestro movimiento político hace veinte años, y si, como consecuencia de ello, tuviéramos algo que rectificar.
La serenidad y calma con que se enfocaron y desarrollaron en el tiempo nuestras leyes constitutivas, y las conquistas alcanzadas durante estos años, han hecho que conserven toda su eficacia y lozanía en la hora presente. El que bajo sus principios se haya podido liquidar una guerra, salvarnos de otra, resistir sus salpicaduras y las conjuras internacionales, despertar una nueva conciencia en la Nación y hacerla resurgir en todos los órdenes, constituye la más perfecta ejecutoria que un sistema político pudiera ambicionar. Esto es lo que une y lo que da arraigo y continuidad a nuestro Movimiento.
Si pasamos a contemplar el panorama desde las perspectivas que el exterior nos ofrece, su trascendencia se dibuja con mayores rasgos, pues al contemplar los males que fuera se sufren y las causas que en su mayor parte los promueven, podemos apreciar mejor los que padeceríamos en esta hora si nuestra Cruzada liberadora no nos hubiera permitido extirpar las causas de nuestros viejos achaques.
(24-X-1957: Al Consejo Provincial del Movimiento de Barcelona.)
06 viernes May 2022
Posted in Chispicas

* Cristo es la Verdad. Satanás el espíritu de la mentira.
* No dar a las cosas sino la importancia que tiene. Usarlas en tanto en cuanto me sirven para mi salvación.
* Los que tienen al mundo no tienen a Dios. La oración vence al temor.
* “La oración es nuestra fortaleza. La oración es el consuelo de nuestra alma. La oración es poner la Omnipotencia Divina a nuestro servicio” (Padre Alba).
* Santo Tomás dice que la elevación sobrenatural de los ángeles tuvo lugar al mismo tiempo que Dios los creó. Los ángeles fueron elevados al estado de gracia, pero no al estado de glorificación.
* Los ángeles fueron sometidos a una prueba moral para merecer, con la ayuda de la gracia y su libre cooperación, la visión beatífica de Dios, en un estado definitivo y glorioso.
* Los ángeles buenos superaron la prueba y recibieron como premio la felicidad eterna del Cielo: “Vi y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los vivientes y de los ancianos, y era su número de miríadas y de millares de millares” (Ap 5, 11).
05 jueves May 2022
Posted in Cosicas

* Todo cristiano debe tener la ilusión de seguir a Cristo con todas las consecuencias.
* El ambiente de rebeldía, de destruir toda autoridad, de independencia, es diabólico.
* Los cartujos no han de tener ninguna preocupación. Se han encerrado en el monasterio para alabar a Dios y salvar almas.
* Si la memoria no me engaña, la única mujer que ha sido proclamada Premio Nobel ha sido Santa Teresa de Calcuta. Esa es la misión de la mujer: amar, entregarse, llevar la alegría a los enfermos, acoger a los moribundos…
* Dios, Nuestro Señor, no sólo creó a los ángeles y a los hombres, sino que, además, los elevó a un estado superior a su naturaleza, a un estado sobrenatural.
* Natural es todo aquello que forma parte de una naturaleza. Sobrenatural es todo aquello que no constituye parte de la naturaleza ni es efecto de ella, sino que está por encima del ser, de las fuerzas y de las exigencias de la naturaleza.
* Lo sobrenatural penetra la esencia y las fuerzas de la naturaleza perfeccionándola dentro del orden creado (dones preternaturales) o elevándola al orden divino del ser y del obrar (dones absolutamente sobrenaturales).
05 jueves May 2022
Posted in Artículos
Los nuevos Estados cristianos de Oriente pasaron por muchas dificultades; ante la presión constante del Mosul Noradino, se rindió Edessa el año 1144. La noticia impresionó a los cristianos de Occidente. En respuesta al turco se organizó la segunda cruzada predicada por San Bernardo y el Papa Eugenio III.
Al frente de los cruzados iba el rey Luis VII de Francia y Conrado III de Alemania. Emprendieron la marcha el año 1147. Encontraron resistencia por parte de los griegos. Se unieron de nuevo los ejércitos en Nicea y, por fin, llegaron a Jerusalén. Pero las discusiones entre los dirigentes y las traiciones de los aliados hicieron fracasar los planes de la cruzada. Los cruzados volvieron a Europa el año 1149.
El pequeño reino cristiano de Jerusalén quedó desamparado; circunstancia que aprovechó el sultán Saladino para apoderarse de la Ciudad Santa el 3 de octubre de 1187. La derrota entristeció a toda la Cristiandad.
Reaccionó el Papa Clemente III predicando ardorosamente una nueva cruzada. A su llamada respondieron Federico I Barbarroja de Alemania, Felipe II Augusto de Francia y Ricardo Corazón de León de Inglaterra. Organizaron un poderoso ejército y emprendieron la marcha hacia Tierra Santa el año 1189.
Pronto empezaron las calamidades. Federico Barbarroja murió al atravesar el río Galicadno en Cilicia; poco después murió su hijo Federico de Suavia, víctima de la peste en Ptolemaica. Los ejércitos de Felipe Augusto y Ricardo Corazón de León se dividieron de tal manera, que Felipe Augusto se volvió enseguida para Francia. Prosiguió Ricardo y consiguió que Saladino cediera terrenos entre Tiro y Jope para que los peregrinos europeos pudieran ir a Jerusalén. En 1192 volvió con su ejército a Occidente.
La indomable energía de Inocencio III volvió a levantar el espíritu de Cruzada. Los cruzados inician su marcha hacia Tierra Santa el año 1202. Las intrigas del dux de Venecia, Enrico Dándolo, desvirtuaron la Cruzada. Se dirigió a Constantinopla, donde venció al Emperador bizantino y fundó un Imperio latino que se prolongó durante medio siglo.
La fundación del Imperio latino en Oriente excitó gran entusiasmo en Europa. De tal manera que hasta los niños organizaron su cruzada bajo el mando de Esteban, pastorcillo francés, que embarcó en Marsella con miles de niños y personas mayores. Muchos naufragaron y fueron vendidos como esclavos en Oriente.
Los jóvenes también promovieron una cruzada y marcharon a Tierra Santa. Al frente iba Nicolás, muchacho alemán, que pasó los Alpes con 20.000 jóvenes. Muchos murieron de hambre y de cansancio; a los demás no les dejaron salir de Italia.
Inocencio III quiso encauzar de nuevo este entusiasmo y promovió la quinta cruzada (1217-1221) en el IV Concilio de Letrán (1215) que se organizó en 1217; se pusieron al frente Andrés II de Hungría y Leopoldo VII de Austria; pero las veleidades de Federico II, que no llegó a unirse con ellos, malograron la Cruzada.
El último rey que volvió a levantar la bandera de la Cruzada fue San Luis de Francia. En 1248 emprendió el camino para reconquistar los Santos Lugares, acompañado de tres hermanos y de la flor de la nobleza francesa.
En junio de 1249 conquistaron Damieta; al poco tiempo San Luis cayó prisionero de los turcos; consiguió la libertad con una importante suma de dinero. Permaneció cuatro años en Oriente, visitando privadamente los Santos Lugares y organizando los pequeños Estados cristianos de Akon, Jaffa, Sidón y Cesarea. En 1254 volvió a Francia.
San Luis no perdió la esperanza de recuperar el Santo Sepulcro. En 1270 dirige su segunda expedición, que es considerada como la séptima cruzada. Le acompañaron tres hijos y los reyes de Navarra y de Sicilia. Llegaron a Túnez en el mes de julio y emprendieron el asalto de Cartago. Al poco tiempo se declaró una peste terrible que produjo la muerte de un hijo del rey, del Legado pontificio y de muchísimos nobles en un sólo mes; finalmente el mismo rey entregaba su alma a Dios, exclamando: “¡Jerusalén! ¡Jerusalén!”.
Así murió aquel rey santo, hijo de Blanca de Castilla y primo de San Femando, que oraba como un monje y luchaba como el mejor soldado.