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El consenso

El progresismo ilustrado adopta hoy la forma del Estado del bienestar. Esta reciente versión de la ilustración propone que las normas éticas sean determinadas por el consenso de las sociedades (Habermas, Rawls, y muchos otros; en España, Camps, Cortina, etc.). Durante algún tiempo -tiempo de demolición de las viejas ideas no ilustradas- predicó el “prohibido prohibir”, alentó una liberación que no tenía límites, promovió la ilusión del superhombre. Tras aquellos tiempos locos y revolucionarios, llegados los de construir una nueva sociedad, el mecanismo del manidísimo consenso ha sido presentado como el nuevo bálsamo pacificador, que logra la prodigiosa síntesis de sometimiento y soberanía, de norma y libertad absoluta. De nuevo, la cuadratura del círculo. (José J. Escandell – Cristiandad)

Religiones y homosexualidad

Ciertamente para la mayoría de las religiones mayoritarias tener relaciones homosexuales resulta pecaminoso. Así se dispone en el catecismo de la Iglesia Católica, entre otras muchas. ¿Merece la religión en general o el catolicismo en particular censura por su carácter «homofóbico»? Lo cierto es que los representantes de cualquier religión, en uso de sus libertades religiosa, de pensamiento y de expresión, pueden considerar pecado lo que les venga en gana, sin tener que temer nada más que la perdida de fieles o la ira de Dios, si no están acertados en la interpretación de su voluntad. Lo que no podrán, obviamente, será imponer sus principios por la fuerza a quienes no los secunden, cosa que, de hecho, no hacen y, sin embargo, sí hacen ateos comunistas o musulmanes islamistas en los países en los que detentan el poder político y a quienes los anticlericales no acusan de nada o, en algunos casos, incluso defienden. Tampoco feministas ni homosexualitas, en lógica consecuencia, pueden (o deberían poder) imponer los suyos y decirles a las confesiones religiosas lo que pueden considerar agradable o desagradable a los ojos de su dios. (José Manuel Bou Blanc – Ahora Información)

Islam, violencia, terrorismo

Yo viajo regularmente a Oriente Medio y he podido visitar todos los países excepto el Yemen. Los cristianos de Oriente me dicen que no entiende nada. Tienen a menudo la impresión de ser abandonados, también por sus hermanos cristianos de Occidente. Saben que han sido vendidos por 30 barriles de petróleo por las autoridades políticas de Occidente. No se esperaban ser igualmente olvidados por sus propios hermanos… Los cristianos de Oriente están inquietos por nosotros, tienen la impresión de que no entendemos lo que nos va a llegar – piensan que vamos a pasar por lo que ya experimentan ellos – y lamentan cada vez más la negación de la realidad en la que parece que queremos persistir.

Ellos conocen bien el Islam por haber convivido con él desde hace catorce siglos. Saben muy bien que, en ningún caso, se pueden equiparar el Islam y el cristianismo. (Jorge Soley)

Los Apóstoles y la modestia

Los Apóstoles, recordando las enseñanzas de Jesús acerca del horror de quienes escandalizan (Lc 17, 1-2) y la posibilidad de caer en el pecado de impureza solamente por las miradas y el mal deseo (Mt 5, 28), predican la modestia y el pudor, uniendo también a esas virtudes el espíritu de la pobreza evangélica. Y así exhortan a las mujeres:

“Vuestro adorno no ha de ser el exterior, de peinados complicados, aderezos de oro o el de la variedad de los vestidos, si no el oculto del corazón, que consiste en la incorrupción de un espíritu apacible y sereno: ésa es la hermosura en la presencia de Dios. Así es como en otro tiempo se adornaban las santas mujeres que esperaban en Dios” (1 Pe 3, 3-5). “En cuanto a las mujeres, que vayan decentemente arregladas, con pudor y modestia, que no lleven cabellos rizados, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino que se adornen con buenas obras, como conviene a mujeres que hacen profesión de religiosidad» (1 Tim 2, 9). (José María Iraburu – Pudor y Castidad)

Madres

Madres que, a veces, necesitamos separarnos de nuestros hijos un rato, pero cuando lo hacemos, no dejamos de pensar en ellos. Madres que consideramos los canta juegos como un atentado contra el sentido musical pero nos sorprendemos a nosotras mismas cantando solas esas terribles canciones en el coche. Madres que somos eso, madres. Y que nos damos cuenta de que ese es el sentido principal de nuestras vidas. Madres capaces de ese amor evangélico del que «da la vida por sus amigos». No somos esas madres perfectas de las películas. Somos, simplemente, madres. Y, para nuestros hijos, esas son las madres perfectas. (Susana Ariza – Meridiano Católico)

 

 

 

La Virgen ofrece a Jesús

En la Consagración, sobre todo, hemos de recordar a nuestra Madre celestial para ser más conscientes de cómo Jesús, Sacerdote y Víctima, se ofrece «para la gloria del Padre y la salvación del mundo, mientras la Virgen lo ofrece al Padre allá arriba, en el cielo, con esas mismas intenciones». Efectuada la consagración, «Jesús permanece ante nosotros en su estado de Crucificado, hasta el momento de la Comunión, como permaneció tres horas ante su Madre, en la Cruz, ofreciéndose al Padre en unión con Ella. (P. Ramón Olmos Miró mCR. – Ave María)

Persecución religiosa

334 millones de cristianos en el mundo viven actualmente en países de persecución y 60 millones de cristianos viven en países con discriminación. La religión con más seguidores del mundo es también la que sufre más ataques a la libertad religiosa. Estos son algunos casos concretos del testimonio de la Iglesia perseguida en el mundo.