El Párroco

*Jesús, tesoro de los fieles, ten misericordia de nosotros.

No se puede servir a Cristo y al dinero*Nuestras obligaciones con la patria terrena emanan de la patria celestial. Dios nos manda amar y defender a la patria de la tierra.

*Señores: ¿Unión en qué? ¿En la mentira, en la corrupción, en la ideología satánica? Sin unión con Dios, no hay unión entre los hombres, y las naciones se paganizan.

*Judas pudrió su corazón por treinta monedas. Muchos poderosos de este mundo han corrompido sus vidas por el dinero. Verdaderamente, no se puede servir a Dios y al dinero. Ricos hay en los altares, porque distribuyeron sus riquezas entre los pobres.

*San Pablo nos dice: “Nada os preocupe; sino que en toda ocasión, en la oración y súplica con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios”. Como decimos en España: “A Dios rogando y con el mazo dando”. Todo está en las manos de Dios, todo es gracia.