Papa Francisco

En el Evangelio de San Lucas (11, 15-26) Jesús dice: “Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros”. Conviene hacer examen de conciencia y obras de caridad, de esas que cuestan, que nos llevarán a estar más atentos y vigilantes para que no entren en nosotros los demonios. El Señor nos pide que estemos vigilantes, para no caer en la tentación. Por eso, el cristiano está siempre en vela, vigilante y atento como un centinela. El Evangelio habla de la lucha entre Jesús y el demonio, y que algunos decían que Cristo tenía “permiso de Belcebú” para hacer milagros. Jesús no cuenta una parábola, sino que dice una verdad.

Cardenal Juan José Omella

Hoy parece que la figura del sacerdote no tiene tanta relevancia social como tenía años atrás. Sin embargo, a la luz de la fe, la grandeza de la vocación sacerdotal sigue siendo la misma. La grandeza del sacerdocio ministerial no proviene del reconocimiento social, sino del don de Dios, que transforma al hombre en otro Cristo y lo convierte en un signo de su presencia en medio del mundo.

Cardenal Antonio Cañizares

En la comunión de vida que es la Iglesia, por tanto, Cristo se hace, por así decirlo, contemporáneo de todos y de cada uno de los hombres y mujeres de esta tierra, y la novedad que Él ha traído, que Él es; se hace experiencia histórica concreta, en la fe, la esperanza y el amor que constituyen la “nueva creación”. Esto es, un modo nuevo de vivir la vida y la muerte, un sentido nuevo de todas las cosas, ya desde ahora. Es la misma naturaleza del acontecimiento de Cristo la que implica la realidad de la Iglesia. Pues esa “vida nueva” no es nunca una realidad desvinculada de Cristo, a la que el hombre pudiera acceder por sí mismo una vez conocida. Es una relación con Cristo, que se encuentra y vive en el grupo humano -histórico, contingente, concreto- que ha recibido su Espíritu, en el que vive y actúa Cristo resucitado.

Cardenal Robert Sarah

En 1968, el obispo de Metz (Francia) escribía en su boletín diocesano una terrible barbaridad que era la voluntad y expresión de una ruptura total con el pasado de la Iglesia. Según este obispo, debemos incluso replantear la concepción misma de la salvación  traída por Jesucristo, puesto que la Iglesia apostólica y las comunidades cristianas de los primeros siglos del cristianismo no habían entendido nada del Evangelio. Sólo a partir de nuestra época hemos comprendido el plan de salvación de Jesús.

Arzobispo Francisco Jesús Sanz Montes

Hemos de rezar al Señor para que nos haga instrumentos de su paz en donde cada uno vive, y que nos permita la mesura allí donde nos hayamos excedido, la verdad que ponga fin a nuestro engaño, la justicia cuando hemos abusado, la esperanza cuando el miedo pretende desalentarnos. Es la oración que nos urge a reconstruir un puente roto y transitarlo humildemente como hermanos. Esta esperanza se cumplirá.

Arzobispo Bernardito Auza

Arzibispo Bernardito_Auza_apr_2015Si vamos a erradicar esto azote, debemos llegar a las causas fundamentales, como los conflictos violentos, la pobreza extrema, el subdesarrollo y la exclusión, la falta de educación, la falta de oportunidades de empleo y las catástrofes ambientales. Debemos también atacar la demanda que impulsa la esclavitud moderna: un egoísmo insensato que alcanza niveles inimaginables de irresponsabilidad moral en trata de mujeres y niños para explotación sexual, en la venta de órganos, tejidos y embriones, y en el mal llamado turismo de trasplantes. Esta trata tan terrible se agravia con la corrupción por parte de funcionarios públicos y personas comunes dispuestos a hacer cualquier cosa por alguna ganancia financiera.

Obispo Felipe Arizmendi Esquivel

Los partidos se recomponen; las alianzas estratégicas se afinan; las propagandas se incrementan; las luchas se van haciendo más encarnizadas. Vamos a ser testigos de mutuas descalificaciones, intentando demostrar que los otros son la peor opción. Los dueños de los grandes capitales analizan a quién apoyar, para asegurar sus propios intereses. Los medios masivos de comunicación se esfuerzan por aparecer imparciales, pero también están decidiendo a quién impulsar, que les afiance en su porvenir económico y político. Los ministros de la Iglesia no somos indiferentes ante este proceso. Somos parte del país y mal haríamos en encerrarnos en nuestras sacristías. La fe ilumina la política, no para casarse con un partido, sino para ofrecer luces que ennoblezcan la vocación política. No debemos hacer campaña a favor de una persona o de un partido, pero nuestra misión profética nos exige ofrecer algunos criterios morales para este importante momento histórico.

San PÍO X

  Pascendi Dominici Gregis  (15)

Venerables Hermanos, aquella afirmación tan absurda de los modernistas de que toda religión es a la vez natural y sobrenatural, según los diversos puntos de vista. De aquí la indistinta significación de conciencia y revelación. De aquí, por fin, la ley que erige a la conciencia religiosa en regla universal, totalmente igual a la revelación, y a la que todos deben someterse, hasta la autoridad suprema de la Iglesia, ya la doctrinal, ya la preceptiva en lo sagrado y en lo disciplinar.