Montserrat

Contrarrevolución

La Virgen pisando cabeza de la serpiente NCSJBPara el historiador norteamericano, la guerra civil trajo consigo la revolución obrera “más amplia y prácticamente la más espontánea de las ocurridas en ningún país europeo, Rusia incluida”. El alzamiento fue, de hecho “una sublevación preventiva” contra el gobierno frente-populista y, en general, contra el proceso revolucionario. El bando nacional fue tan plural como el revolucionario; era “un amplio conjunto de fuerzas que iban desde los liberal-conservadores hasta los carlistas”. Así, pues, no se trató de un conflicto entre fascismo y democracia sino entre revolución y contrarrevolución. (Pedro Carlos González Cuevas – Razón Española)

Contricción perfecta

Elegiré para la confesión lo que más me humilla, aunque fuera algo muy pequeño, pero que me cuesta y por eso lo confesaré; segundo, me ejercitaré en la contrición; no solamente a ocasión de la confesión sino en cada examen de conciencia suscitar en mí la contrición perfecta y, especialmente, antes de ir a descansar. Una palabra más: el alma que desea sinceramente progresar en la perfección, debe seguir estrictamente los consejos del director espiritual. Tanta santidad cuanta dependencia. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

El bien común más divino

Castellano recuerda muchas veces ese texto de Aristóteles del comienzo de su Ética a Nicómaco donde afirma que, aunque es el mismo bien el del individuo y el de la comunidad, éste último es más divino que el primero. ¿Por qué es más divino, si es el mismo? La razón fundamental es que el bien humano es común. El bien común “es el bien de todo hombre en cuanto hombre”. (José Luis Widow – Verbo)

Disolver la familia

Cuando se legisla por razones coyunturales (pacto interpartidista, incremento de poder, cultivo de la propia imagen por motivos electorales, etc.) y no por amor al bien del pueblo, se pierde visión de futuro, se hace caso omiso de las consecuencias a largo plazo de las medidas adoptadas, y se desencadenan procesos sin estudiar sus leyes internas y prever a donde pueden conducir. Quien conoce de cerca las leyes de la vida personal y comunitaria se sobrecoge al sopesar los fenómenos que puede provocar una medida que disuelve una estructura básica de la comunidad como es la familia. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Importancia de las palabras

¡Que las palabras, dices, no tienen importancia! Más de lo que te figuras, amigo mío. Las palabras vienen a ser la fisonomía exterior de las ideas, y tú sabes cuán importante es a veces en un asunto su buena o mala fisonomía. Si las palabras no tuviesen importancia alguna, no cuidarían tanto los revolucionarios de disfrazar el Catolicismo con feas palabras; no andarían llamándole a todas horas obscurantismo, fanatismo, teocracia, reacción, sino pura y sencillamente Catolicismo; ni harían ellos por engalanarse a todas horas con los hermosos vocablos de libertad, progreso, espíritu del siglo, derecho nuevo, conquistas de la inteligencia, civilización, luces etc., sino que se dirían siempre con su propio y verdadero nombre: Revolución. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Libertades

La libertad religiosa de la conciencia luterana se hermana con la libertad intelectual renacentista (en las artes, las ciencias, la filosofía, etc.), con la libertad económica de la burguesía, con la libertad de la razón de los filósofos, con la libertad política del radicalismo, etc., continuando la dicotomía fe/razón en todos los órdenes (religión/ciencia; ética de la convicción/ética de la responsabilidad; fe/virtud; bien/utilidad; gracia/naturaleza; etc.). (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Las clases sociales

Yo afirmo la existencia natural de las clases; y, al afirmar las clases, no busco un fundamento medieval para ellas, porque le encuentro en esa naturaleza humana, que creo que vuestras teorías no han podido cambiar. Esas clases sociales responden a las facultades humanas; y hay un interés intelectual en toda sociedad que sea medianamente culta, representado por las Academias, por las Universidades, por las corporaciones docentes y científicas; hay un interés religioso y moral -porque no se da una sociedad atea-, representado por el Clero, pues la religión supone un culto, y un culto supone un sacerdote, hay un interés material, representado por la agricultura representado por la industria, representado por el comercio. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)