Padre Manuel Martínez Cano mCR.

Sociedad Misionera de Cristo Rey - PerúVuelvo del Nuevo Mundo. En la ida, les di a la tripulación y azafatas una estampa de Nuestra Señora de Loreto, patrona de la aviación. El comandante del avión vino a darme las gracias con dos fuertes apretones de mano. Le di las que me quedaban y se fue muy contento a la cabina. A la llegada al aeropuerto de Perú el capitán y las azafatas me dieron las gracias efusivamente.

Me esperaban los misioneros de Cristo Rey; llegamos a casa, y a dormir. Por la mañana, rezaba el rosario por la acera, y un ancianito muy bajito, me dice: “padrecito, buenos días”. Se repitió muchas veces, durante mi estancia. Por la tarde, fuimos a confesar a una casa religiosa. Me dijo la superiora, que había 141 hermanas, incluidas las novicias. Volvimos a casa. En la capilla de los misioneros de Cristo Rey, celebraba la Santa Misa el Padre Sellas que bautizó a un joven de 19 años. Muchos bautismos de adultos. La mayor de 83 años.

Estaba junto a la Iglesia por terminar y se me acerca una señora con un bebé en los brazos. Me pide que la confiese porque mañana se casa. Y así fue, vestida de novia atravesó la Iglesia con su anciano padre y sus cuatro hijos. Muchas bodas de convivientes. Bendito sea Dios y su Santísima Madre.

Dos jóvenes universitarios alababan continuamente la revista Ave-María. “Nos hace mucho bien”, decían. De los jóvenes de Cristo Rey han salido dos vocaciones. Una chica que está en un monasterio de vida contemplativa y un novicio, misionero de Cristo rey. Con la protección de la Virgen Santísima, Dios irá mandando más vocaciones.

En la Basílica del Señor de los Milagros hay una capilla lateral donde los fieles hacen cola para confesar. Un niño de 10 años, me dice: “Padre, por la infinita misericordia de Dios, me puede usted dar su bendición”. Salimos y estamos unos minutos en una librería. Viene el niño con su madre y su bebé en brazos y me dice: “¿Puede usted bendecir a mi hermanito y a mi madre?” Varias personas me pidieron que las diera la bendición.

Di los puntos de meditación de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, a un grupo de hombres, a los misioneros de Cristo Rey y a otro grupo de mujeres. Los misioneros no paran; y los novicios están muy contentos. Tienen un grupo de seglares muy comprometidos con la Iglesia.

El mural de la parroquia comenzaba, con letras muy grandes, con estas palabras de San Juan Pablo II: “¡Gracias España, gracias, Iglesia de España, por tu fidelidad al Evangelio y a la esposa de Cristo!”. Una gran fotografía del Padre Alba, su página meditar de enero de 2002 y treinta recuadros de este calibre: “Una vez preguntaron al Padre Pío ¿Cuál es el problema de aplaudir en la Misa? El Padre Pío respondió: “En verdad que en el Calvario también habían soldados y demonios que aplaudían la muerte de Cristo”.

Aterrizamos en Barcelona y la señora peruana que venía al lado, me dice: “Padre me da usted su bendición”.

Los misioneros de Cristo Rey hicimos los ejercicios espirituales en la Casa de Espiritualidad de la Congregación Canonesas de la Cruz. Su fundadora es la venerable Teresa de la Cruz, hija del Presidente del Perú los años 1903-1904, don Manuel Candano y su esposa Teresa Álvarez Calderón. Madre Teresa de la Cruz, solía decir: “todo lo que se haga sin amor o con otra intención será nulo”.

En la exposición del Santísimo Sacramento, el sacerdote reza: “sea por siempre bendito y adorado el Santísimo Sacramento”. Los fieles siguen: “Mi Jesús Sacramentado”.

¡Viva Nuestra Señora de la Merced! Aparecida en Barcelona (España) y patrona de Perú

¡Viva San José, padre de Jesús! Patrón de Perú.