San Alfonso María de Ligorio

San José - Sujetando al Niño Jesús¡Oh Glorioso Patriarca José! Me regocijo de la dicha y la gloria que gozáis por haber sido hecho digno de mandar, como padre, a Aquel a quien obedecen la tierra y los cielos. Puesto que fuisteis servido por Dios, yo también quiero ponerme a vuestro servicio; quiero de ahora en adelante serviros, honraros y amaros como a mi maestro. Acogedme bajo vuestro patrocinio, y mandad lo que queráis, yo sé de antemano que todo será para mi bien y para gloria de nuestro común Redentor.

San José, rogad a Jesús por mí. Ciertamente, Él no os negará jamás nada, pues en la tierra obedeció a todos vuestros mandatos. Decidle que me perdone las ofensas que le he hecho; decidle que me desprenda de las criaturas y de mí mismo, que me inflame en su santo amor, y luego que haga de mí lo que sea de su divino agrado.

Y vos ¡oh María! En nombre del amor que os tuvo José, acogedme bajo vuestra protección, y rogad a vuestro santo Esposo que me acepte como su servidor.

Finalmente, vos, Jesús mío, quien, para expiar mis desobediencias, quisisteis humillaros hasta obedecer a un hombre, os suplico por los méritos de la obediencia que practicasteis sobre la tierra respecto a San José, concededme la gracia de obedecer desde ahora a todos vuestros mandatos divinos, y en nombre del amor que habéis tenido a San José, y que él os tuvo a vos, concededme amar siempre a vuestra bondad infinita, a Vos que merecéis ser amado con todo el corazón. Olvidad mis ultrajes y tened piedad de mí. ¡Os amo, oh Jesús, amor mío! ¡Os amo, oh Dios mío! Y quiero amaros siempre. Amén.