Montserrat

Sociedad abstracta

San Antonio Mª Gianelli - Obispo y FundadorPrecisemos que el liberalismo no acepta, también por principio, la existencia de verdades políticas, sociales y morales. Esto no siempre se reconoce, pero es lo que enseñan la generalidad de los filósofos políticos de esta corriente. En su sociedad abstracta dicen que los hombres, de hecho, no se ponen de acuerdo en una gran cantidad de cuestiones políticas. A partir de ahí dan un salto y sostienen que nunca podrán ponerse de acuerdo, particularmente en aquellas cuestiones políticas basales o esenciales. (Julio Alvear Téllez – Verbo)

Complicidad

Se comete verdadera complicidad votando candidatos liberales, y esto aunque no se voten por la razón de tales, sino por opiniones económicas o administrativas, etc., de aquel diputado. Por más que en una cuestión de éstas puede estar conforme tal diputado con el Catolicismo, es evidente que en las demás cuestiones ha de hablar y votar según su criterio herético; y se hace cómplice de sus herejías el que le puso en el caso de que fuese a escandalizar con ellas el país. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

Libertades regionales

Yo, que admito el cuadro completo de las libertades regionales, y entre ellas la de conservar la propia legislación civil en lo que tiene de primitiva y de particular, aunque en parte, como sucede son el Código Penal, con el mercantil, con parte del procedimiento y con casi toda la contratación del Derecho civil, que en el fondo es romana, puede ser común: proclamo además el pase foral como escudo necesario para defenderlas contra las intrusiones y excesos del Estado, y reconozco también que es diferente la intervención del Monarca en el Señorío de Vizcaya, por ejemplo, o en las Juntas de la Cofradía de Arriaga, de la Gran Comunidad alavesa, o en las Guipuzcoanas, en Cataluña, en Aragón o en Castilla: porque unas son las atribuciones generales que tiene el Rey como del Estado común, y otras las que, como Rey, Conde o Señor posee con soberanía parcial en diferentes regiones. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Misericordia sin límites

Oh alma mía, adora al Señor por todo y glorifica su misericordia, porque su bondad no tiene límites. Todo pasará, pero su misericordia no tiene límites ni fin; si bien la maldad llegue a llenar su medida, en la misericordia no hay medida. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

Fabricar ignorantes

Luego llegan las quejas de la falta de interés por la mediocre prensa española que vive del presupuesto. Luego nos quejamos de que haya millones de españoles hartos que canalicen su indignación votando por el totalitarismo de izquierdas. Pero sembrar ignorancia no traerá nada que pueda mejorar nuestro mundo. Y eso es lo que hacen los medios de prensa del mundo occidental: fabricar ignorantes a todos los niveles. Ineptos, incapaces mentales que no pueden pensar por sí mismos mientras creen que las consignas que repiten son originales, cuando son solamente las inoculaciones inyectadas desde un inmenso poder mediático. Terrible. Cierto. (Blas Piñar Pinedo – Razón Española)

Formar virtudes

Sin embargo, la razón de la elección está en el bien y no en la elección misma. Por eso es propio de la vida moral formar virtudes que, aunque son hábitos electivos, su primer efecto es ordenar la voluntad respecto del bien. Por ello, mientras mayor sea el bien, me nos posibilidad de ser elegido. Será simplemente amado, intentado, pero no elegido. El bien que se elige aparece siempre como alternativa frente a otro bien. Por eso, los bienes más altos, aunque objeto de amor, no son objeto de elección. Ellos son fines, más que realidades que conduce a los fines. (José Luis Widow – Verbo)

La realidad

La realidad es la que en definitiva vence a quienes se convencen mutuamente, y promociona su libertad. Al dejarse iluminar por la verdad, todos salen vencedores. Cuando alguien declara lo que estima como verdadero, conforme a realidad, no intenta imponer determinados contenidos al entendimiento de las gentes y pautas de conducta a la voluntad. Quiere obligar a los hombres interiormente, de forma activo-receptiva, a realidades y valores que perfeccionan su vida en cuanto impulsan y nutren su capacidad creadora. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)