Virgen de las Mercedes - Paita (Perú)La Virgen de la Merced fue llamada por Su Santidad el papa San Juan Pablo II en su primera visita al Perú en 1985, “La Estrella de la Fe y de la evangelización”.

El nombre “María de la Merced” es un título teológico, que revela una faceta importante del misterio de María, entendida como co-redentora junto a su Hijo, el Redentor. Es un título vinculado a la vida y obra de san Pedro Nolasco, que más que fundador autónomo de una familia religiosa aparece como devoto de María y promotor de la obra de Merced de la Virgen María mediante la redención de cautivos.

En los primeros documentos, los redentores de cautivos aparecen como Orden de Santa Eulalia (por el nombre de la casa donde residían, en Barcelona) o Redención de cautivos (por su tarea específica). Pero pronto, por impulso del pueblo ellos empiezan a llamarse “Orden u obra de Santa María de la Merced, de la Redención de cautivos”.

Con los mercedarios iba siempre María de la Merced. El término primigenio, en singular, se convirtió en forma plural: Nuestra Señora de las Mercedes. Esto sucede por el año 1536, en Perú. El significado de Merced se amplía: el pueblo lo hace sinónimo de favor o gracia e invoca a María con el expresivo título de Virgen de las Mercedes.

Está comprobado que en el primer viaje de Cristóbal Colón no fue ningún sacerdote ni religioso. La llegada de misioneros y religiosos al nuevo continente se produjo en el segundo viaje (1493).

Una de las preocupaciones de la Monarquía Católica al irrumpir el Nuevo Mundo en el teatro histórico de la España del siglo XVI, fue la evangelización de los territorios recientemente descubiertos por el almirante Colón en octubre de 1492. Los Reyes Católicos eligen a la Orden Mercedaria junto con franciscanos, dominicos y agustinos, para que evangelizaran las Indias Occidentales. Los reyes de España pidieron a estas órdenes que buscasen en sus comunidades a los religiosos más aptos y de buena voluntad que quisiesen ir a la conversión de no cristianos, a fin de enviarlos, al menos por diez años, al nuevo continente. Así, la historia de la Virgen de la Merced en América se inicia unos pocos años después del descubrimiento, cuando Cristóbal Colón desembarcó en la isla de la Española, hoy República Dominicana.