Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

Los Papas de la colonización (1825 – 1939) (14)

Cristobal Colón - con la Cruz desembarcandoIguales ideas que las expresadas en Quarto abeunte saeculo, repite León XIII, más tarde, en una encíclica que dirigió a los Estados Unidos de América, beneficiarios también, como los otros pueblos del continente, de la hazaña del 12 de octubre de 1492.

“Lo hemos demostrado expresamente otras veces cuando la ocasión se ha presentado: Colón buscaba como principal fruto de sus viajes y trabajos abrir a la religión cristiana un camino a través de las nuevas tierras y los nuevos mares. Guiado constantemente por este propósito, lo primero que hacía, al arribar a nuevas tierras, era plantar en la playa una imagen de la Cruz sacrosanta. Por lo cual, así como el Arca de Noé, navegando sobre las olas desbordantes, transportaba—con los restos del género humano—la raza de Israel, así también las carabelas de Colón, lanzadas al Océano, transportaron a las playas ultramarinas el principio de las grandes naciones y las primicias de la Religión cristiana”.

(Carta encíclica Longinqua Oceani, a los Obispos de Estados Unidos, 6-I-1894).

He aquí el último texto que aduciremos de León XIII, en que el Pontífice atribuye a la fe a machamartillo de los españoles sus triunfos misioneros en América:

“Y no desconocemos vuestra grandísima e inmutable fidelidad a la fe de vuestros antepasados y vuestra veneración por la Sede Apostólica: lo cual fue la principal causa de que los españoles adquirieran tan inmensa gloria y un imperio tan extenso, como atestiguan los monumentos de la historia”.

(Carta a los Obispos de España, 25-X-1893.)