D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

NOTA PRELIMINAR

Guerra campos con el PapaBajo el título “El octavo día” Televisión Española emite todos los lunes, desde el 17 de abril ·de 1972, una breve alocución religiosa.

En una entrevista con el autor, publicada en Tele­Radio, se diseñaba como sigue el enfoque del programa:

“-¿Cuál es la finalidad del programa?

– Difundir claridad donde hay confusión, exponiendo la palabra de Dios sin tecnicismos innecesarios. Es un modo muy actual -pensemos en las antenas de televisión sobre las casas- de realizar el encargo de Jesús a sus apóstoles: ‘Lo que os digo al oído, predicadlo sobre las terrazas.’

– ¿Qué línea sigue, para llegar a ese fin?

– Hablar como obispo, es decir, no presentando las opiniones que pueda tener como pensador y teólogo, sino la enseñanza de la Iglesia universal, que es la de Cristo. Acentuar la fidelidad como raíz única de la esperanza. No ocultar que el que tiene algo importante que decirnos es Jesucristo, por los portavoces que Él ha enviado. La Iglesia es un humilde resonador de su voz, no una competidora en el teatro del mundo.”

El nivel medio del numerosísimo auditorio y la breve duración de cada espacio de “El octavo día”, diez minutos, exigen que los temas se expongan con la máxima concisión y sencillez, sin mengua del rigor. Se trata únicamente de apuntar algunas orientaciones. La distancia de una semana entre alocuciones tan cortas justifica, para asegurar la continuidad, lo que en la lectura seguida parecerá innecesario: las periódicas repeticiones y recapitulaciones de ideas ya expresadas.

Se editan en este volumen las veinte primeras emisiones de “El octavo día”, que abarcan desde el 17 de abril al 28 de agosto de 1972.

Se añaden, como se verá en el índice, un diálogo televisivo sobre la libertad religiosa y otros textos que, por razón del tema y de su estilo oral, no parecen desentonar en esta miscelánea.

El autor no muy seguro del interés que puedan ofrecer estas páginas agradece al director de Editora Nacional la generosa iniciativa de incorporarlas a su colección “Libros directos”.