Padre Martínez Cano, m.C.R.

San José y Niño Jesús tocando la barba* Los sacerdotes que celebramos la Santa Misa con el rito romano ordinario no damos la espalda a Cristo. En la Santa Misa el sacerdote es Cristo.

* Lean con atención, todos: católicos, protestantes, ateos, agnósticos, políticos, ricos, pobres… estas palabras de San Pablo: “No os engañéis, con Dios no se juega”.

* “Someteos a Dios y enfrentaos con el diablo, que huirá de vosotros. Acercaos a Dios y Dios se acercara a vosotros” (Santiago 4, 7-8). Dicho está. De niños decíamos “tonto el último”.

* A veces, oímos decir “es que no somos santos” Santa Teresa de Jesús nos dice: “Mirad que aunque no lo somos, es grande bien pensar, si nos esforzamos lo podríamos ser, dándonos Dios la mano”.

* Con la negación de la existencia de Dios, se justifican todas las ideologías, todas las revoluciones, todos los crímenes. Los revolucionarios siempre quieren destruir el orden establecido por Dios.