Papa San Juan Pablo II

“La misión de Cristo redentor, confiada a la Iglesia, está aún lejos de cumplirse… Una mirada global a la humanidad demuestra que nuestra misión se halla todavía en sus comienzos y que debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio”.

Cardenal Carlos Osoro

Ahí, en esta escena, se contrapone el amor y la bondad de Jesús, mostrando cómo es Dios y hasta dónde ama a los hombres. Dios de rodillas ante los hombres, expresando que el amor, la acogida y el cuidado de los otros tienen que marcar nuestra vida. ¿Cómo quiere Jesús que estemos los discípulos? ¿Cómo estás tú ante los que encuentras por la vida, con los que más cerca tienes? Quizá en este gesto podemos ver lo que realmente perturba la historia humana.

Cardenal Reniner María Woelki

Somos parte de una gran Tradición. La Iglesia también representa verdades que trascienden el tiempo. Y no es nuestra tarea inventar ahora nosotros una nueva Iglesia. La Iglesia no es sólo una palanca que se nos ha dado para ejercer (como nos parezca). Sino que, es nuestra misión como obispos, preservar la Fe de la Iglesia, como nos ha llegado desde los apóstoles, y decirla y proclamarla de nuevo en nuestro tiempo, y también preservarla para las generaciones por venir, y expresarla para ellos de tal manera que ellas también puedan encontrar a Cristo como su salvación.

Cardenal Robert Sarah

Oro para que muchos de ustedes respondan hoy, durante esta misa, a la llamada de Dios para seguirlo, dejarlo todo por Él, por su luz. Queridos jóvenes, no tengan miedo. ¡Dios es el único amigo que nunca les decepcionará! Cuando Dios llama, es radical. Significa que va todo el camino hasta la raíz. Queridos amigos, ¡no estamos llamados a ser cristianos mediocres! ¡No, Dios nos llama a todos al regalo total, al martirio del cuerpo o del corazón!

Obispo Robert Barron

Obispo Robert BarronRecuerdo que, durante la campaña presidencial del 2016, Hillary Clinton fue cuestionada varias veces sobre si el niño en el vientre, minutos antes de nacer, tenía derechos constitucionales, y esta política extremadamente inteligente, experta y astuta decía una y otra vez: “Eso es lo que dicta nuestra ley”. Por tanto, por el mero hecho accidental de dónde se encuentre, un niño no nacido puede ser troceado, y el mismo niño, momentos después y en los brazos de su madre, debe ser protegido con toda la fuerza de la ley. Que muchos de nuestros líderes políticos no pueden o no quieren ver cuán ridículo es esto, solo puede ser el resultado de un adoctrinamiento ideológico.

Obispo Juan Antonio Reig Pla

Hemos de volver, en efecto, a ver la vida como un don de Dios. Así lo expresó la primera mujer, Eva, cuando exclamó: “He alcanzado un hijo por el favor de Dios” (Gen 4, 1), Del mismo modo Ana, la que no podía concebir, bendice al Señor por su hijo Samuel, quien llegará a ser una gran profeta para su pueblo (1ª Sam 1, 20-22). La familia cristiana tiene su complemento, como dice el salmista, en el templo: “Que deseables son tus moradas, Señor del universo… Dichosos los que viven en tu casa alabándote siempre. Dichoso el que encuentra en ti su fuerza y tiene tus caminos en su corazón” (Sal 83).

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (91)

Después que todo esto, impedimentos, adversarios, persecuciones, luchas, lo mismo que la vida, fecundidad de la Iglesia y otras cosas a este tenor, se mostraren tales que, aunque en la historia misma de la Iglesia aparezcan incólumes las leyes de la evolución, no basten con todo para explicar plenamente la misma historia, entonces se presentará delante y se ofrecerá espontáneamente lo incógnito. Así hablan ellos.